Crecer en promedio 8% anual es la meta que se ha impuesto el fabricante de equipos Epiroc, compañía que nació oficialmente de Atlas Copco hace poco más de un año, para enfocarse en forma exclusiva en lo que era la línea de negocios de minería y perforación del gigante sueco.

Y si bien el desafío parece ambicioso, el presidente y CEO mundial de la firma, Per Lindberg, destacó que en su primer ejercicio registraron un dinamismo incluso mayor: “2018 ha sido fantástico, casi 20% de crecimiento”.

El ejecutivo visitó recientemente el país, junto a la senior executive vice president  Mining and Infrastructure, Helena Hedblom, quien comentó que tal resultado fue fruto de una combinación de factores: por una parte la expansión de capacidad de minas existentes y el reemplazo de equipos antiguos, pero también por un incremento en la producción minera a nivel global.

De hecho, Lindberg hizo notar que los pasados dos años fueron muy positivos. Pero ante el debilitamiento que experimentó el mercado de los commodities en la segunda mitad del pasado ejercicio, no descartaba que en 2019 esta tendencia “se ralentice un poco”.

En cuanto al peso de Chile en la cartera de negocios de la compañía, el CEO dijo que está dentro de sus cinco principales mercados a nivel global.

Motores de cambio

En contrapartida al impacto de la coyuntura político-económica, los máximos ejecutivos de Epiroc pusieron énfasis en la transformación tecnológica que está viviendo el rubro de equipos para minería, impulsada principalmente por tres grandes motores.

El primero es la automatización de estas máquinas. Al respecto, Helena Hedblom dijo que en Chile ya hay proyectos de faenas enfocados en convertir sus flotas en autónomas.

El segundo impulsor -indicaron- tiene que ver con la digitalización de la minería, tanto de superficie como subterránea. La combinación de estos dos drivers tecnológicos, a su vez, permite dar respuesta a otro desafío del sector minero: aumentar su productividad.

La tercera tendencia es la electrificación de los equipos con la incorporación de baterías. Precisaron que esto generará sustantivas mejoras medioambientales al interior de las minas subterráneas, así como importantes ahorros en costos de ventilación.

Lindberg acotó, además, que todos estos avances están impulsados también por el tema de la seguridad.

Junto con estos factores, reafirmaron que la estrategia de Epiroc contempla apoyar el crecimiento orgánico -cuando el ciclo no sea tan favorable- por la vía de adquisiciones. De hecho, en 2018 efectuaron siete compras, enfocadas tanto en reforzar servicios y mejorar el contacto con los clientes, como en incorporar consumibles y soluciones complementarias a su oferta.

Reposicionarse en el país

En Chile la decisión de crear Epiroc fue particularmente sensible, porque la marca Atlas Copco -con más de medio siglo de presencia local- estaba estrechamente vinculada al sector minero.

Por ello, el trabajo de reposicionamiento fue una de las prioridades de la “nueva compañía” durante su primer año, reconoce Charlie Ekberg, director gerente de Epiroc en el país, en conversación con MINERÍA CHILENA.

¿Cómo evalúa este proceso?

Ha sido muy importante para nosotros preparar este cambio… El gran lanzamiento fue en Expomin, donde hicimos un gran esfuerzo.

¿Diría que se ha cumplido el objetivo?

Esto va a tomar tiempo. La marca Atlas Copco tiene 150 años, nosotros un año. Lo importante es que nuestros clientes mineros en Chile saben lo que es Epiroc.

La marca está bien posicionada, pero hay más cosas por hacer.

En cuanto a negocios ¿cuál es el balance del ejercicio que acaba de finalizar?

Muy positivo. Creo que también es una señal de que hemos logrado difundir el mensaje de la nueva compañía.

¿Crecieron sus ventas?

¿En cuánto?

No puedo compartir esa información, pero fue un año muy bueno.

¿Qué sustentó ese dinamismo?

La razón, más que proyectos greenfield, porque no hay muchos en este momento, ha sido el reemplazo de equipos; las expansiones también, por los proyectos estructurales de Codelco. Y hemos visto en el área de Copiapó una actividad muy importante, en superficie y subterránea.

¿Con grandes faenas o mediana minería?

Mediana minería. Pucobre, por ejemplo; tenemos una alianza muy fuerte con ellos en el área de maquinarias y de tecnología, muy interesante.

¿Cómo avizora 2019?

Creo que persiste un poco de cautela de nuestros clientes (respecto) de tomar inversiones importantes; pero está moviéndose más. No tengo ninguna razón para no ser optimista, pero con cautela.