En 1989, Pucobre inició su primera operación en la faena subterránea Punta de Cobre, ubicada al sur de Copiapó, cerca de Tierra Amarilla, Región de Atacama. Con el paso del tiempo, la empresa comenzó a extraer mineral en otros dos yacimientos en esa zona: Mantos de Cobre y Granate. Además, cuenta con las plantas de San José (flotación) y Biocobre (SX EW).

La evolución de este actor de la  mediana minería ha permitido incluso que sea la única sociedad productora de cobre chilena abierta en la Bolsa de Valores, desde 1991.

Sebastián Ríos, gerente general de la minera (asociada al Grupo Hurtado Vicuña), comenta que hasta ahora todas sus instalaciones se encuentran en la Región de Atacama. “Diría que la particularidad es que operamos faenas sublevel stoping, minería selectiva, que en conjunto producen alrededor de 15.000 ton de mineral por día. Y procesamos en nuestras plantas óxidos y sulfuros. Los concentrados tienen cobre, oro y plata, el resto son cátodos de cobre”, explica el ejecutivo, quien expuso recientemente en un seminario organizado por CIM Los Andes.

El 80% de lo que generan son concentrados de cobre, “para producir alrededor de 38.000 ton de cobre por año y 17.000 oz de oro”, puntualiza. Recientemente la empresa concretó una expansión de 50% en su concentradora y faenas.

En cuanto a sus planes a futuro, Pucobre tiene dos proyectos en el horizonte para expandirse, en las regiones de Coquimbo y Antofagasta; ambos a rajo abierto.

El más avanzado es El Espino, que  se ubica en las comunas de Illapel y Canela al sur. En estos momentos está listo para iniciar su construcción, pero sigue a la espera de permisos institucionales. Ríos comenta que en este yacimiento esperan producir 40.000 ton de cobre por año y 19.000 oz de oro. Contempla, además una planta de 20.000 tpd; la que operan actualmente es de 15.000 tpd.

“Es un proyecto muy relevante, porque significaría duplicar nuestro tamaño”, enfatiza.

En este yacimiento ya han invertido -desde que fue adquirido en 2009 a una junior canadiense- alrededor de US$150 millones.

Tovaku, en tanto, es un emprendimiento en alianza con Codelco. Se sitúa en las comunas de Tocopilla y María Elena, Región de Antofagasta, y se encuentra en fase de factibilidad.

En conversación exclusiva con MINERÍA CHILENA, el gerente general de Pucobre -quien lleva 16 años en la empresa- profundiza sobre el estado de avance de estas iniciativas.

Operaciones y proyectos de Pucobre

Tres décadas y sumando

¿Qué significa para la empresa cumplir 30 años operando? ¿Qué metas han conseguido?

Es muy importante para nosotros, porque demuestra que se puede hacer minería en un mismo lugar por un largo periodo de tiempo.

Estar 30 años haciendo una actividad minera rompe ciertos mitos, podemos demostrar que se puede convivir con comunidades, generar progreso, trabajo y también dar proyecciones a las personas que laboran en la empresa.

De acuerdo con la última memoria de Pucobre se invirtieron US$86 millones en 2018. ¿Cuánto proyectan concretar este año?

Debiera estar en niveles similares, tanto en lo que tenemos programado para la puesta en marcha y avances en los distintos proyectos, y en el negocio base en Copiapó, en que estamos aumentando en un 50% la capacidad productiva en tonelaje.

¿En cuánto se va a traducir en producción anual?

Vamos a pasar de 10.000 toneladas al día a 15.000 ton (en procesamiento). Van a ser alrededor de 1,5 millón de toneladas de mineral al año.

¿Y a nivel de cobre fino?

Va a depender de las leyes. Parte de esto es -con el tiempo- compensar la menor ley. Los primeros años vamos a producir más cobre fino, unas 10.000 toneladas adicionales, pero después apunta a anticiparnos a las bajas de leyes, o a la explotación en lugares más difíciles. La idea es poder mantener las 40.000 a 45.000 toneladas de cobre que tenemos actualmente.

¿Cómo ha conseguido Pucobre mantenerse rentable todos estos años y en particular en el reciente periodo de bajos precios?

En general en Pucobre hay una clara conciencia de los activos que tenemos, de cómo cuidarlos, de cómo tenemos que hacer nuestro trabajo; y también de una realidad del mercado cuprífero que es cíclico. Por lo tanto, frente a bajas, todos tenemos que poner  de nuestro esfuerzo para poder ahorrar en costos y tener mejores iniciativas.

Además, como la empresa tiene una estructura relativamente plana, es muy flexible a los cambios. Tenemos poca burocracia, es muy ágil y podemos responder rápidamente a los cambios.

¿Cuál es su costo operativo actual?

Estamos en un costo inferior a US$2 la libra.

Duplicar crecimiento

¿Cuándo esperan desarrollar el proyecto El Espino?

Ya terminamos la parte de estudios de factibilidad, estamos avanzando en algunas ingenierías específicas; básicamente dependemos de la obtención de algunos permisos sectoriales relevantes como son los de Sernageomin, de la Dirección General de Aguas y de Conaf. Una vez que tengamos estos permisos, vamos a poder tomar la decisión final de construcción.

¿Qué significado va a tener esta expansión de la empresa una vez que sea aprobado este proyecto?

Es importante porque nos va a permitir duplicar nuestra capacidad productiva. Además, nos vamos a instalar en una región distinta: en la de Coquimbo, y podremos interactuar con nuevas comunidades como son Illapel y Canela.

También es un espacio de crecimiento para la gente que trabaja en Pucobre, para que puedan participar activamente en el desarrollo de este proyecto y, a futuro, en la operación de una unidad productiva nueva.

¿A cuánto ascendería la inversión para el proyecto? ¿Sería un financiamiento íntegro de Pucobre o les interesa buscar un socio?

La inversión es del orden de US$600 millones. El plan de hoy es financiarlo sólo con Pucobre.

¿Cómo va el proyecto de Tovaku y qué diferencias tiene con El Espino?

Ambos son rajo abierto. El Espino es para producir concentrados de cobre – oro; Tovaku es para cátodos de cobre.

La ley de El Espino es de alrededor de 0,6% de cobre y la de Tovaku 0,2%. Este último es un pórfido -El Espino es un IOCG-, hay grandes volúmenes con reducido estéril, pero de baja ley y que lixivia muy bien.

En la medida que avancemos la factibilidad, vamos poder ver la parte económica y cómo hacerlo rentable. Eso es parte de los desafíos, pero creemos que somos capaces.

 

Balance 2018

La empresa posee una dotación de 943 trabajadores (a diciembre de 2018). Según Sebastián Ríos, se deben sumar otros 300 empleados de contratistas.

La producción de concentrados de cobre se basa en la planta de San José, representando un 86% del total generado por la empresa el año pasado. El 14% restante fueron de cátodos obtenidos en la planta Biocobre.

La instalación de San José utiliza el proceso convencional de concentración por flotación, mediante el cual se obtienen concentrados de 29% de cobre, que posteriormente se venden a Enami y Codelco para tratamiento en sus fundiciones.

En tanto, la planta Biocobre -que funciona desde marzo de 1994- produce cátodos con 99,999% de cobre, que se comercializan en los mercados de Asia, Europa y América.

Reconocimiento por seguridad

Por su destacada trayectoria en seguridad, Pucobre fue galardonada el año pasado con el Premio de Seguridad John T. Ryan, de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami). Asimismo, obtuvo el  Premio a la empresa con mejor gestión de seguridad 2017-2018, de Coresemin Atacama, además del Premio Anual de Seguridad, reconocimientos que fueron resaltados por su gerente general, Sebastián Ríos, en su presentación realizada en el seminario CIM Los Andes