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Propuestas programáticas

En definitiva, tenemos aquí propuestas concretas que debieran ser consideradas en la carta de navegación de quien resulte electo Presidente de la República, especialmente si se pretende evitar perder el soporte que brinda la minería al progreso del país.

Coincidiendo con el inicio de la campaña por las elecciones primarias, y a pocos meses de los comicios presidenciales, el Consejo Minero y la Sociedad Nacional de Minería (Sonami) presentaron documentos con propuestas para repotenciar al sector como motor de desarrollo del país, entendiendo que este proceso debe responder a un esfuerzo conjunto, en el que participen productores, trabajadores, empresas proveedoras, inversionistas, gobierno e incluso representantes de la sociedad, ajenos  a la minería, pero que se benefician de su impacto económico-social.

“La minería es y seguirá siendo una industria clave para el país”, destaca el Consejo Minero al proyectar el potencial del sector que, si se aprovecha, significaría incrementar en un cuarto la producción de cobre, hasta 7 millones de toneladas. Paralelamente, Sonami advierte que la minería chilena se encuentra en una encrucijada: que decaiga o que continúe siendo el pilar del desarrollo, impulsando toda la cadena de valor relacionada.

En las propuestas destacan varias coincidencias, como la creación de una oficina de gestión de grandes proyectos y la necesidad de establecer una institucionalidad de diálogo permanente para las grandes inversiones. También, continuar con el apoyo a programas de innovación y desarrollo de proveedores; y en el plano laboral, modernizar la legislación, para promover la productividad, mejorar la inclusión e incrementar la flexibilidad, en un sector que tiene una alta tasa de sindicalización.

En lo específico, el Consejo Minero sugiere cambios al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. En materia de exploración y propiedad minera, que se corrija la figura legal de “denuncia de obra nueva”, para evitar la especulación y el acaparamiento de concesiones. En materia tributaria, plantea ideas que no se consideraron en la reforma, como un nuevo tratamiento para los aportes de las empresas a las localidades, que quedan fuera de los compromisos asumidos dentro del SEIA, para que sean aceptados por el SII como gasto necesario para producir renta, y avanzar hacia una descentralización de la recaudación tributaria.

Sonami, en tanto, pone el acento en una serie de desafíos que enfrentará la minería en los próximos 30 años, de cuya solución dependerá que Chile vuelva a situarse como uno de los principales destinos de la inversión minera. Uno de ellos es el estancamiento de la productividad, que obliga a seguir revisando las prácticas de trabajo, incorporar nuevas tecnologías y tener trabajadores más especializados, entre otros requerimientos. También está la necesidad de una regulación más competitiva y eficiente.

Puntualmente, la entidad recomienda introducir modificaciones a la Ley de Cierre de Faenas para adecuarla a la realidad minera actual; dotar de un apropiado presupuesto al Ministerio de Minería; aumentar los recursos destinados a fomento vía financiamiento público; dar a Codelco el capital para que lleve adelante sus inversiones; promover el crecimiento de la mediana minería. Junto con ello, propone continuar explorando en energías limpias; dotar a Sernageomin de los recursos para procesar la información geológica básica que exige el nuevo reglamento; que el Estado invierta para mejorar los estándares de las fundiciones estatales; y que se flexibilice la exploración y explotación del litio, principalmente.

En definitiva, tenemos aquí propuestas concretas que debieran ser consideradas en la carta de navegación de quien resulte electo Presidente de la República, especialmente si se pretende evitar perder el soporte que brinda la minería al progreso del país.