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Aprovechar la recuperación

Con un mejor escenario en ciernes, es de esperar que éste sea el año que cierre el ciclo a la baja de la industria y que marque el inicio de un periodo de recuperación del sector. Pero para eso no bastan sólo las señales de precios.

En lo que va del año se ha ido asentando un ambiente de moderado optimismo en la industria minera, que inicialmente pudimos palpar en la Semana Cesco, luego en Exponor y más recientemente en el evento Investing in LatAm Mining Cumbre. Tanto ejecutivos mineros, como analistas coinciden en que las señales de precio han mejorado, dando una mayor tranquilidad al sector. Asimismo, se percibe que los mercados fuertes en metales base y minerales asociados al desarrollo de las energías limpias –como el litio– serán los que concentrarán el interés de los inversionistas.

En su último informe de Tendencias del Mercado del Cobre, presentado a fines de julio, Cochilco elevó su estimación para el precio del metal rojo, a US$2,64 por libra para el presente año y US$2,68/lb para 2018, valores superiores a los US$2,6 previstos para ambos periodos en su informe de marzo. La entidad atribuyó el ajuste al alza a un mejor desempeño de China. Además, corrigió a la baja la proyección de producción mundial de cobre mina para 2017, previendo una caída de 0,4% frente al aumento de 0,7% estimado anteriormente.

En tanto, analistas consultados en esta edición de MINERÍA CHILENA, apuestan por una consolidación de una trayectoria alcista en el precio del cobre a partir de 2018, incluso superando los US$3 hacia fines de ese año. Fundamentalmente porque por el lado de la oferta no se observan aumentos importantes, dada la falta de grandes proyectos que agreguen producción; y por el lado de la demanda, aun cuando China podría reducir su ritmo de crecimiento, la acelerada tendencia hacia economías basadas en la electromovilidad acentuará el consumo del metal rojo y también de litio (como ya lo está haciendo).

Con un mejor escenario en ciernes, es de esperar que éste sea el año que cierre el ciclo a la baja de la industria y que marque el inicio de un periodo de recuperación del sector. Pero para eso no bastan sólo las señales de precios; también es preciso tener condiciones que favorezcan la inversión minera, entendiendo que el sector es un pilar clave para el progreso del país.

Porque a partir del cobre, Chile puede transformarse en un polo de desarrollo competitivo, que potencie a los demás sectores productivos, como plantea Sonami al enunciar una serie de acciones que espera sean recogidas por el próximo Gobierno. Lo propio ha hecho el Consejo Minero, al presentar mejoras en políticas públicas con alcance país. Asimismo, Voces Mineras –que nació precisamente para fortalecer el posicionamiento de la minería– elaboró el documento “Propuesta de una Política Minera para Chile”, buscando que éste sea parte integrante de los programas de los candidatos presidenciales, para que el país siga beneficiándose del impulso de esta industria.

En un sentido similar, Aprimin trabajó en un informe con 35 iniciativas orientadas a mejorar la productividad minera, entendiendo que ésta es hoy una prioridad estratégica para el rubro, con el cual se relaciona una significativa cantidad de proveedores.

En síntesis, todas las propuestas de las entidades mineras coinciden en la necesidad de generar un marco –regulatorio, jurídico, institucional– que dinamice al sector. Un ideal que contrasta con la encrucijada en que se encuentra hoy Codelco con el dictamen de la Contraloría, que tendería a rigidizar sus decisiones de negocios.

Dada la relevancia de esta empresa para la producción minera de Chile, es clave que ese dilema se despeje. Pero ése no es el único problema que enfrenta la Corporación. Más importante será que cuente con los recursos necesarios para materializar sus proyectos estratégicos, para seguir siendo puntal en el mercado del cobre y, en consecuencia, del desarrollo del país.