Aprimin: socio estratégico

Fue a comienzos de la década de 2000 que un grupo de ejecutivos de empresas del área de maquinaria para la minería empezó a reunirse para intercambiar visiones sobre el acontecer nacional y las preocupaciones del sector. A poco andar, los encuentros se hicieron más frecuentes, hasta que a fines de 2003 decidieron conformar una organización gremial. Así nació la Asociación de (Grandes) Proveedores Industriales de la Minería, que en marzo de 2004 sumaba 23 empresas socias, con ventas por US$1.500 millones anuales.

Hasta entonces la industria carecía de una entidad que representara a este sector, un actor clave en la cadena de valor de la minería. “Siendo Chile un país minero por excelencia, dotado de una gran capacidad humana y de equipamiento técnico, existe una oportunidad clara de alcanzar un nivel de clase mundial en materias que son de nuestro dominio, como empresas proveedoras de equipos, tecnología y servicios”, destacaba en las páginas de MINERÍA CHILENA, el primer presidente que tuvo la asociación: Pascual Veiga.

Aprimin fue creada con el objetivo de promover el desarrollo, la protección, el progreso y posicionamiento de la industria proveedora minera. Su rol principal es estudiar los problemas que afectan a este sector productivo nacional e impulsar soluciones. Tal como declara su misión: “Ser el gestor estratégico para lograr que Chile sea un país desarrollado, a través de la minería y sus proveedores”.

Hoy, a quince años de su fundación, son 113 las empresas asociadas a Aprimin, que facturan un total superior a US$13.000 millones al año, consolidándose como un interlocutor representativo frente a la autoridad y un socio estratégico de las operaciones mineras.

Uno de los hitos más relevantes de la trayectoria de Aprimin lo constituyen los acuerdos de homologación que la entidad gremial –de la mano de su Comité de Homologación– ha suscrito ya con cinco grandes compañías mineras (Codelco, Anglo American, Antofagasta Minerals, Collahuasi y SQM), que buscan hacer más eficiente el proceso de acreditación de los requisitos de seguridad y salud ocupacional que deben cumplir las empresas proveedoras para trabajar en sus faenas. Un gran progreso en esta materia, aunque todavía queda por seguir avanzando.

También destaca la labor que desarrolla el Comité de Innovación Aprimin, en la generación de vínculos con las empresas productoras y con entidades de innovación para, por un lado, conocer de cerca los requerimientos de la industria y, por otro, optimizar el desarrollo de mejoras y nuevas soluciones, apuntando a una minería virtuosa.

Asimismo, es valioso el aporte que realiza la asociación a través de sus encuentros de Networking mensuales –que efectúa tanto en Santiago como en Antofagasta–, así como los desayunos donde exponen altos ejecutivos de compañías mandantes, iniciativas que crean espacios de acercamiento entre los principales eslabones de la cadena minera. Sin dejar de mencionar el Foro de Proveedores de la Minería, que esperan constituir en una instancia anual permanente.

Otro hito es que en 2018, por primera vez una mujer asumió la presidencia de Aprimin (y de un gremio minero en Chile): Susana Torres. Su designación –que le valió el reconocimiento del Ministerio de Minería como “Mujer Destacada de la Industria Minera”– refleja la sintonía de la entidad con los temas de hoy, como lo es la equidad de género, en momentos en que el sector busca elevar la participación femenina.

Hoy, a quince años de su fundación, son 113 las empresas asociadas a Aprimin, que facturan un total aproximado de US$13.000 millones al año.

Desde MINERÍA CHILENA felicitamos a Aprimin en su 15° aniversario, deseando que siga creciendo como asociación, porque ha demostrado ser un significativo aporte para avanzar en los desafíos de la industria minera.