Revista Minería Chilena Nº450

diciembre de 2018

La seguridad es un valor en minería. Desde hace años la industria trabaja en un proceso sostenible en el tiempo y continuo de mejoramiento de la seguridad, tanto a nivel nacional como internacional, poniendo prioridad en alcanzar la meta de cero accidentes fatales. Como muestra de ello, se han destinado importantes recursos a la implementación de diversas medidas, en especial en capacitación permanente, insistencia por el respeto de buenas prácticas y análisis de incidentes para mejorar procedimientos, entre otras. La idea es hacer que el trabajo seguro sea algo natural y presente en el quehacer diario.

Como resultado de lo anterior, la minería se enorgullece de los avances logrados en términos de indicadores de accidentabilidad. De acuerdo a las estadísticas de la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), el sector minero es uno de los que presenta menor tasa de accidentes a nivel nacional, con 1,3% vs 3,4% que es la tasa promedio del país. Y aunque aún quedan desafíos pendientes en relación a la tasa de fatalidades, en la gran, mediana y pequeña minería, también se observan relevantes avances. De acuerdo a las estadísticas de Sernageomin, la tasa de fatalidad (cantidad de trabajadores fallecidos a causa de accidentes del trabajo, por cada millón de horas persona trabajadas) ha disminuido de 0,49 en 1989 a 0,035 en 2017.

Las estadísticas chilenas se comparan positivamente a nivel internacional. De acuerdo al ICMM (International Council on Mining and Metals), gremio internacional de minería, Chile presenta una tasa de frecuencia de fatalidades de 0,011, segundo mejor indicador luego de Australia (0,008) de una muestra de 16 países. El promedio total de la muestra alcanza a 0,027. Cabe destacar, sin embargo, que esta estadística incluye sólo a empresas socias del gremio internacional. Por ello, las estadísticas de cada país consideran solamente dichas empresas.

[Aún queda trabajo para incorporar el autocuidado, tanto en beneficio del trabajador como de la empresa como un todo]

El trabajo sistemático y la incorporación de sistemas de gestión en esta materia han permitido contar con una cultura de seguridad, especialmente a nivel de la gran y mediana minería. No obstante, se debe reforzar diariamente, especialmente considerando la importancia que tiene el factor conductual. Además, aún queda trabajo para incorporar el autocuidado, tanto en beneficio del trabajador como de la empresa como un todo. Para ejemplificar este concepto, basta pensar en la razón por la que se usa el cinturón de seguridad cuando uno viaja en vehículo: ¿Ud. lo usa para que no lo multen, o porque no quiere ser afectado en caso de accidente? La segunda razón es reflejo del autocuidado.

La seguridad es un valor para Sonami y tiene un fuerte compromiso con ella. Muestra de ello es la creación de la Comisión de Seguridad, entre cuyos objetivos se incluye compartir y analizar experiencias de accidentes, para evitar que se repitan en otras empresas. Otro importante aporte del gremio es la publicación de un benchmark de seguridad, tanto para las grandes como para las medianas mineras.

A pesar de todos los esfuerzos, la seguridad es un proceso continuo y de trabajo diario. Sigamos trabajando, en particular, en el autocuidado.