Un mensaje a las nuevas generaciones

Quiero invitarlos a que sean actores relevantes de lo que la minería realiza, creando para nuestra industria local competitividad internacional e integración a la economía global.

En el mes de la minería me gustaría enviar un mensaje a las generaciones más jóvenes, haciéndoles entender y valorar la importancia que tiene para nuestro país el desarrollo de los recursos naturales. Espero inspirarlos a contribuir al progreso actual y futuro de esta industria que evoluciona.

Somos un país situado en el extremo sur del continente americano, mundialmente conocido por su cobre, sus vinos, sus frutas y la gran calidad de cada una de las personas que lo habitan. Sin embargo, somos fundamentalmente un país minero que ha desarrollado una industria de altos estándares, caracterizada por registrar la tasa de accidentabilidad más baja, con remuneraciones que representan el doble que el promedio del país, con inversiones permanentes en la capacitación de sus trabajadores, y un desarrollo tecnológico que se ha convertido en uno de sus focos estratégicos.

No en vano somos el primer productor de cobre y estamos entre los primeros en producción de plata, oro, molibdeno y, en un futuro, del litio. Esto constituye y seguirá constituyendo unos de los pilares fundamentales para el desarrollo económico y social del país.

Tenemos una inmensa riqueza en el subsuelo y en la cadena montañosa que nos rodea, para ser desarrollada con sus conocimientos, trabajo y entusiasmo, a objeto de garantizar un proceso sustentable, respetuoso del medio ambiente y del hábitat de las comunidades de un entorno.

Quiero invitarlos a que sean actores relevantes de lo que la minería realiza, creando para nuestra industria local competitividad internacional e integración a la economía global; y entregando al mundo productos básicos. Estos son parte fundamental de diversos materiales y productos que utilizamos día a día, en construcción, electrónica, infraestructura, transporte, industria e incluso en el ámbito de la salud, gracias a sus propiedades antimicrobianas.

Me gustaría que comprendieran además que la minería contribuye a una amplia industria de proveedores, que dinamiza economías locales. Se estima que cada empleo en minería genera indirectamente más de dos empleos adicionales. El año recién pasado la minería representó para Chile el 53% de las exportaciones, el 6% de los ingresos fiscales, el 9% del PIB, el 8,5% del empleo nacional y el 30% de la inversión (información publicada en el reporte 2015 del Consejo Minero).

Desde mi experiencia personal, lo aprendido trabajando en este sector ha sido inimaginable. Para ilustrarlo de manera práctica, puedo contar que he conocido los tres segmentos de nuestra industria minera y en cada uno he conocido la riqueza y compromiso de quienes pertenecen a ellos. El pequeño minero que, con muy pocos recursos y con un gran sacrificio, sale a buscar el sustento familiar; el mediano minero, ya constituido como una mediana empresa empieza a ver con regularidad números azules en sus resultados asumiendo responsabilidades mayores en su actuar, y la gran minería que, con sus profesionales de excelencia, su tecnología y su empuje, ha aportado tanto a Chile.

He querido graficar en estas pocas palabras lo que cada chileno debiera tener presente cuando se refiere al desarrollo minero y que comprenda que proteger y trabajar esta riqueza es tarea de todos.