Los números de Codelco

Recientemente, Codelco dio a conocer a la opinión púbica un completo informe sobre los resultados  de su gestión en 2019 y que, al compararlos con los del año anterior, ratifican su capacidad de reacción frente a la adversidad. En efecto, durante el primer trimestre de 2018, Codelco enfrentó  serios problemas de liquidez,  que obligaron al Gobierno a comprometer su capitalización.

La nueva administración lanzó un ambicioso plan cuyo objetivo era aumentar, en el corto plazo, la productividad de la dotación propia y de terceros, a la espera de que entren en producción los proyectos estructurales y otros de menor tamaño. Así se buscaba  revertir la caída de las leyes de cabeza de los minerales y consolidar los incrementos de productividad.

La única forma de lograr un aumento sostenido de la productividad es incorporando a  la producción minerales de mejor ley y bajo costo. Se trata de reponer  y de aumentar nueva producción, sustituyéndola por la existente de menor calidad. La minería es el único sector de la economía   que está obligado a invertir permanentemente para mantener o aumentar su producción. Al termino de la dictadura, la empresa producía algo más que 1,0 millón de toneladas de cobre fino equivalente. Hacia fines del 2006 había alcanzado 1,6 millones. De allí en adelante ha mantenido, en promedio, una producción de 1,7 millones de toneladas.

[El comportamiento de la producción en Codelco es consecuencia de decisiones de inversión insuficientes, que no han obedecido a la aplicación de un plan de largo plazo. Parte, a su vez, de una política minera que no existe.]

 

En otras palabras, la producción ha estado estancada por más de diez años. Cabe hacer notar que las empresas de la gran minería del cobre, de propiedad extranjera, producen hoy más del doble que Codelco., en circunstancias que en el año 1990 no superaban las 300.000 toneladas.

El comportamiento de la producción en Codelco es consecuencia de decisiones de inversión  insuficientes, que no han obedecido a la aplicación de un plan de largo plazo, parte a su vez de una política minera que no existe, sino más bien a respuestas parciales ante amenazas de crisis que pudieren resultar en caídas o menores excedentes que los esperados.  Este era un escenario que favorecía la visión corto-placista del Ministerio de Hacienda y su conocida oposición a la capitalización de la empresa.

Dándole la espalda a la historia, la crisis del 2018 forzó al Gobierno a reconocer la necesidad de contar con un plan de inversiones de largo plazo y su financiamiento, lo que se materializó con la firma del Decreto Supremo 28, que comprometió capitalizar la empresa en US$ 4.000 millones durante los próximos 10 años. A la fecha se han capitalizado US$ 1.000 millones, que la empresa identificó como urgentes para los efectos de mantener la producción y mejorar la  productividad, mientras se terminan y ponen en producción  los proyectos estructurales. El termino de la construcción y puesta en marcha de estos últimos requiere de un financiamiento del orden de los $US 20.000 millones a desembolsarse en el tiempo y que debiera permitir alcanzar y mantener una producción de 2,0 millones de toneladas año.

El DS 28 estableció, también, metas de corto a cumplir por la empresa, tales como, producción, costo directo y productividad. Como lo manifesté hace ya un tiempo, en un Seminario del Instituto de ingenieros de Chile, la combinación de producción estancada con menores leyes de mineral  es una bomba de tiempo. Las menores leyes se traducen inevitablemente en costos crecientes; hay que mover y tratar más material para mantener la producción. La misma o menor producción con más trabajadores y más insumos; en general, menor competitividad. Antes del termino del año la empresa había cumplido con lo compromisos de corto plazo y encontraba abocada a fortalecer su capacidad de administración de proyectos. Entre el primer trimestre del 2018 y la fecha ninguno de los proyectos en cartera (transición y estructurales) muestra avances significativos.

Codelco es, sin duda, un buen operador. Pero, aumentar la producción a razón de 300.000 toneladas año es un gran desafío. Codelco dispone de las reservas, tecnología, y trabajadores empoderados necesarios para sacar la empresa  adelante. No solo se trata de números, sino de lo que ellos dejan ver.