Las Inversiones en Minería

Tenemos urgencia de generar las condiciones y tomar las acciones para acelerar la inversión minera.

Los desafíos de la minería son cada vez mayores, principalmente por la baja de leyes, las demandas comunitarias, así como por las crecientes complejidades laborales, ambientales y regulatorias; todas ellas afectan a las decisiones de inversión en el sector. Chile ha tenido una tendencia a bajar su producción minera en los últimos años y claramente ha perdido atractivo, lo que ha quedado en evidencia con la falta de materialización de inversión en este rubro.

Si a la llamada guerra comercial entre Estados Unidos y China, y sus efectos en la economía global, le agregamos los temas locales de discusiones, aún en etapas de cambios iniciales, como le ley de glaciares, normas de fundiciones, relaves, derechos de aguas, asignación territorial, propiedad minera, entre otros, se produce un ambiente de incertidumbre que ha resultado en un compás de espera de inversiones que, en otras circunstancias, podríamos ver que se estarían realizando.

Siendo ciudadanos de un país minero como Chile y personas involucradas en el sector, debemos incorporar como una misión de nuestro diario quehacer, aportar y participar en la solución de estos temas para facilitar y lograr que se agilicen inversiones en nuevos proyectos sustentables y ampliaciones en las faenas mineras del país.

Con iniciativas como Alianza Valor Minero y la creación de la Oficina de Gestión de Proyectos Sustentables (GPS) estamos iniciando la ruta de reducir la permisología, agilizar tiempos e incrementar la certeza jurídica en la aprobación de inversiones. Sin embargo, aún hay un sinnúmero de iniciativas y acciones que tomar para lograr convencer a los chilenos que valoren y entiendan los beneficios que proporciona la minería en su encadenamiento productivo, con desarrollo tecnológico, formación de personal altamente calificado, empleos de calidad, etc.

Una de las iniciativas que varias veces en el pasado se ha intentado, sin éxito, es crear las condiciones y los incentivos para fomentar la apertura de las medianas empresas mineras al ámbito bursátil, en condiciones similares a países como Canadá y Australia. Hacerlo, permitiría que personas naturales pudieran participar como accionistas, lo que permitiría una minería mucho más cercana al ciudadano común y, por lo tanto, se generaría una mejor y más informada disposición a apoyar el desarrollo de proyectos.

Estamos viendo cada vez con mayor certeza cómo se va fundamentando la creciente demanda que tendrá el cobre por la electromovilidad y la eficiencia energética, por lo que las perspectivas para la industria en los años venideros se proyectan promisorias.

En este contexto, tenemos urgencia de generar las condiciones y tomar las acciones para acelerar la inversión minera, permitiendo de este modo que Chile siga siendo el mayor productor de cobre en el mundo, con su minería como el principal motor de desarrollo. Para ello, tenemos que enfatizar y seguir explicitando a los “cuatro vientos” que la inversión es bienvenida en el país y reencantar a empresarios chilenos y/o extranjeros, para que vuelvan a invertir en la minería local.

En Chile hay tradición minera, con una sólida base geológica, estabilidad institucional, política y económica, todos factores que hacen un entorno atractivo a la inversión… ¿Por qué ésta no se materializa?