Futuro y costos de la minería están en la exploración

Las empresas han reducido sus costos en toda la cadena de valor, lo que ha llevado a una importante disminución en exploración y sondajes.

En estos momentos el sector minero enfrenta un escenario de altos costos (en los últimos cinco años se han duplicado), junto con una disminución moderada en el precio del cobre, cuyo precio promedio ha bajado 17,5% este ejercicio (US$3,30 la libra) desde su máximo de US$3,99 en este lapso. Frente a esto las empresas han reducido sus costos en toda la cadena de valor, lo que ha llevado a una importante disminución en exploración y sondajes. Esta caída y el consecuente descenso en el nivel de empleo del sector me ha tocado conocerlos de cerca como director de una empresa de sondaje basada en Coquimbo.

¿La disminución en exploración y sondaje es una decisión acertada? Si bien hay que ser prudentes en momentos complejos, para mantener la vigencia del yacimiento hay que seguir explorando, ya que la vida del negocio minero se sustenta en la exploración. Si las empresas consumen el mineral obtenido de sondajes realizados en el pasado y no lo reemplazan por nuevos recursos, estarán hipotecando su futuro y arriesgando alzas de costos por no buscar los minerales cercanos de mayores leyes o mejor relación estéril/mineral.

No obstante tratarse de un fenómeno mundial, Chile es el país con mayor reducción de las exploraciones este año. Y es que justamente es en nuestro país donde más han aumentado los costos, especialmente los de energía. En Chile el MW es 2,5 veces más caro que en Perú, Estados Unidos, Canadá y Australia, competidores nuestros en cobre. A esto se suma que el país tuvo un boom de exploraciones por años, que llevó a un explosivo crecimiento del rubro, por lo que hoy existe una mayor capacidad de máquinas de las que se necesitan.

La mirada de las empresas mineras debe ser de mediano y largo plazo. Si las compañías no incorporan nuevos recursos geológicos perderán capacidad de hacer nuevos negocios y afectarán el precio de la acción de la empresa. Se estima que entre un 25% y 50% del valor de las reservas económicas disponibles de cobre se refleja en el precio de la acción. Incluso hay otros negocios mineros donde esto es aún más relevante: en el oro, la plata, el níquel y el estaño.

Además, la baja generalizada de leyes de cobre en los yacimientos, sumada al término de la vida útil de más de un millón de toneladas de producción anual de óxidos de cobre, que están en operación desde fines de los ’90, y el no descubrimiento de yacimientos masivos nuevos de bajo costo en Chile en los últimos 10 años, obliga a las compañías a no detener las exploraciones para seguir siendo competitivas frente a otros países.

Estadísticas internacionales muestran que para mantener el negocio en el tiempo debiera invertirse al menos un 10% de la facturación en explorar nuevos recursos geológicos. En 2012 la facturación mundial por la materia prima cobre (utilizado o consumido) fue de US$160.000 millones. Este año el presupuesto para hacer exploraciones no superaría los US$5.000 millones, por lo que se percibe una brecha preocupante entre el mineral que se está extrayendo y la exploración de nuevos yacimientos.

Dado que esta industria tiene ciclos buenos y malos, es importante mantener el foco en la sostenibilidad del sector minero en el largo plazo.