Claves para alcanzar el valor sustentable

El valor potencial de la transformación digital para las industrias y la sociedad en general –debido a su potencial para aumentar la productividad y el crecimiento– alcanzaría los US$100 billones los próximos diez años.

Actualmente una de las principales preocupaciones de los ejecutivos de las empresas es cómo crear valor sostenible de sus negocios. Sin embargo, la principal barrera en sus estrategias es que no logran cuantificar el valor que tiene la sustentabilidad. Ante esto, se hace fundamental que las compañías incluyan la sustentabilidad en la gestión de decisiones y la estrategia de negocio, a través de una gobernanza robusta y medición de resultados.

Para alcanzar el valor sustentable las compañías deben enfocarse principalmente en tres aspectos clave:

  1. Definir prioridades y objetivos: construir un marco de valoración para comprender los impactos y la competitividad que existe en torno a la sustentabilidad y, de esa forma, identificar oportunidades y establecer objetivos concretos que sean desafiantes y al mismo tiempo alcanzables.
  2. Cuantificar el valor potencial: desarrollar un caso de negocio para identificar y priorizar oportunidades de negocio sustentable y cuantificar el valor de negocio que podrían aportar.
  3. Medir y comunicar el impacto y desempeño: Desarrollar KPIs alineados al negocio, automatizar y mejorar las funciones de evaluación y procesos financieros para medir de forma efectiva el valor generado.

Sin embargo, para lograr políticas de sustentabilidad realmente efectivas, éstas deben ir de la mano de las nuevas tecnologías de la era digital. En este aspecto, hay cinco focos clave:

  1. Construir para el cambio: El foco debe estar puesto en la innovación continua con centro en las personas; las compañías deben crear nuevos servicios y productos, posicionando a sus clientes en el centro.
  2. Fuerza Laboral: Los empleados deben ser parte del cambio, a través del desarrollo de nuevas habilidades. En esto es fundamental el rol de las empresas en la capacitación de sus empleados en aquellos talentos que se requerirán en el futuro.
  3. Conducidos por el Data: Las empresas deben buscar que los datos “hablen” para conocer mejor a sus clientes. No se trata de sólo generar grades y variados tipos de datos como ocurre comúnmente, se trata de transformar esos datos en información al servicio de la toma de decisiones centrada en el negocio y en las necesidades y gustos de los clientes. Esto es cada vez más relevante, porque los consumidores nos demandan servicios, productos y experiencias únicas y personalizadas.
  4. Adoptar el cambio: Se debe inspirar a los trabajadores con la visión de que la tecnología mejora la forma de llevar a cabo los procesos, de manera que las organizaciones sigan una dirección completamente nueva. Se trata de crear y aplicar tecnología para y con las personas, con el fin de mejorar la forma en que la gente vive y trabaja.
  5. Riesgos: Como todo cambio, la adopción de tecnología digital puede traer riesgos. La seguridad, privacidad y la ética digital debe ser integral, desde el comienzo del proceso de cambio. La confianza es la clave en la relación entre las empresas y los consumidores. Por ello, la gestión de la información personal de los clientes y la protección de ella de forma adecuada es fundamental. Así también, se debe avanzar hacia una regulación del mercado en esta sociedad digital, que ya no es el futuro, sino el presente.

El valor potencial de la transformación digital para las industrias y la sociedad en general –debido a su potencial para aumentar la productividad y el crecimiento–alcanzaría los US$100 billones los próximos diez años. Está en manos de las empresas si toman esa oportunidad.