(La Tercera / Pulso) El cobre despidió la semana pasada con cuentas alegres. Claro, porque completó el viernes su quinta alza consecutiva, en medio de las manifestaciones en Chile y del optimismo en torno a los avances para poner fin a la guerra comercial entre China y EEUU, los dos mayores socios comerciales del país.

En el mercado spot de Londres, el metal rojo anotó una leve subida de 0,18% a US$ 2.699 por libra. Se trata de su nivel más alto desde el 25 de julio pasado.

Con este resultado, acumuló un alza de 2,66%.

La jornada del viernes estuvo marcada por un enfriamiento en las expectativas en torno a las negociaciones entre Washington y Beijing y también por un menor dinamismo del comercio exterior chino, que generaron temores sobre el futuro de la demanda de este metal. De hecho, a esta hora, los futuros a diciembre muestran una baja de 0,84%.

“Incluso aunque los precios del cobre están subiendo, los mercados no están del todo convencidos de que esto implica el fin de las tensiones comerciales”, dijo Kieran Clancy, analista de Capital Economics a Reuters.

“Es un factor positivo que las autoridades chinas están tratando de resolver el tema de los aranceles pero las dos partes aún están lejos de llegar a consensos en sus desacuerdos fundamentales”, añadió.

En Chile, el mayor productor de cobre del mundo, se ha mantenido mayormente los niveles de producción  y buena parte de las operaciones de extracción se realizan aún sin grandes complicaciones tras tras semanas de protestas.