La importancia de incorporar mecanismos que permitan entregar mayor eficiencia y sostenibilidad a la industria del litio fue una de las conclusiones que dejó el seminario “Tecnologías Emergentes de Extracción y Procesamiento de Litio”, organizado por el Ministerio de Minería y la Corporación Alta Ley, con la colaboración de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

En la instancia, el ministro de Minería Baldo Prokurica destacó la importancia económica de la industria del litio en Chile, haciendo hincapié en que “somos el segundo productor a nivel global. Tenemos 45 salares en Chile”, contando Atacama con la mitad de las reservas mundiales.

Junto con ello, indicó que se espera que la producción aumente de 96.000 a 230.000 toneladas en los próximos cinco años, y que el valor de las exportaciones de litio sea similar al de sectores como el forestal o vitivinícola.

[VEA TAMBIÉN: Hacia una producción más sostenible del litio, clave para la electromovilidad]

Por otra parte, el secretario de Estado comentó que “somos el segundo país con más buses eléctricos y estamos conscientes de que no se puede hacer minería sin cuidar el medioambiente. Muchas mineras ya cuentan con máquinas y buses eléctricos. Este es un gran momento para la minería del litio”, sostuvo el ministro, aunque advirtió que “la electromovilidad va a ser más importante para el cobre que para el litio”.

Procesos más eficientes

La jornada contó además con la presencia de Víctor Rodríguez, analista senior del CRU, quien expuso respecto al dinamismo y las proyecciones que existen en torno al mercado del litio, debido a la demanda proveniente desde la electromovilidad.

El especialista explicó que las baterías intensivas en níquel implican una mayor demanda de hidróxido de litio, estimándose que el mercado en torno a dicho elemento crecería sobre 500% hacia 2024.

El profesional del CRU relató que los productores chilenos son y serán altamente competitivos en lo referido a la producción de carbonato, con costos menores respecto a otros países.

En ese contexto, Rodríguez sugirió que Chile debiera orientarse a constituirse en un espacio de innovación respecto a las tecnologías de extracción y procesamiento del litio, considerando las capacidades y conocimientos que el país ha alcanzado en ese ámbito.

Sus dichos fueron complementados por Emilio Bunel, profesor de la Facultad de Química e Ingeniería de la Universidad Católica, quien abordó la necesidad de incrementar la sustentabilidad en los procesos extractivos del litio.

El académico señaló que “hay variedad de tecnologías para extraer litio, mucho más sustentable de lo que tenemos hoy, y es por eso que nos queremos sentar a conversar”, detallando que la superficie de evaporación en los salares chilenos es equivalente a la superficie de 3 mil estadios de fútbol.

Al respecto, Bunel mencionó que los rendimientos globales en el proceso evaporativo para producir salmuera al 6% son bajas, agregando que por cada tonelada de Li2CO3 se evaporan por lo menos 1,5 millones de litros de agua.

Vitrina de tecnologías

El seminario contó con representantes de la empresa belga Solvay, las francesas Eramet y Adionics, la israelí Tenova y la australiana GHD, quienes dieron a conocer las nuevas soluciones que se está desarrollando, como alternativa al método tradicional de evaporación.