Cristóbal de la Maza, jefe de la División de Medio Ambiente y Cambio Climático del Ministerio de Energía, afirmó que el desafío para la reducción de las emisiones de carbono va asociado con abordar el impacto social que plantea la descarbonización, por lo que planteó que uno de los principales retos a futuro es que los proyectos de energía renovable o de plantas desalinizadoras se puedan instalar en las zonas donde se ubican las termoeléctricas que se retirarán del sistema eléctrico nacional.

En el marco del XVII Foro Eléctrico del Norte, ForoNor 2019, el especialista destacó el potencial que tiene el hidrógeno para reducir las emisiones, asegurando que un 20% de la meta de carbono neutralidad se podría materializar a través del uso del hidrógeno verde, producido con energías renovables, en la industria minera.

«Probablemente en el futuro esto será un buen negocio, por lo que esto lo podemos entender no solamente como una medida medioambiental, sino que también para aumentar la productividad y eliminar ineficiencias», dijo de la Maza.

Transición

El especialista participó en el segundo módulo de la conferencia «Transición energética en la industria minera. Alcances, desafíos y oportunidades para Antofagasta», donde estuvieron presentes Rodrigo Mancilla, gerente general de Thenergy; Daniela Martínez, abogada, especialista en Regulación Ambiental y Energética; Edward Fuentealba, director del Centro de Desarrollo Energético de la Universidad de Antofagasta; Pablo Caerols, gerente general de Enor Chile, y Rodrigo Solís, director de Estudios de Generadoras de Chile A.G.

Este último panelista planteó la necesidad de que en las regiones del norte del país se deben aumentar las capacidades para avanzar en el cambio tecnológico, lo que incluye una política territorial a nivel nacional para evitar restricciones en la producción de energía, junto a reto que se impone para incrementar la transmisión de la capacidad instalada de energía que se está desarrollando en la zona norte del sistema eléctrico.

«Las empresas de energía enorme saben de este potencial en la zona y lo están desarrollando, especialmente solar fotovoltaica, por lo que esta región es fundamental para estos proyectos, así que se debe estar preparado para dar todos los servicios asociados a esta producción energética, tanto para la producción y mantención, además de ofrecer mano de obra calificada para que la inversión quede en la región», sostuvo el ejecutivo.

Por su lado, Edward Fuentealba sostuvo que existe un déficit industrial en Antofagasta, especialmente en el desarrollo de proveedores y personal calificado en temas de nuevas tecnologías energéticas.

GIZ

La charla introductoria al módulo fue realizada por Rodrigo Vásquez, asesor senior del Programa de Energías Renovables y Eficiencia Energética de GIZ Chile, quien se refirió al uso de hidrógeno verde en la minería, precisando que este elemento es la base de combustibles para obtener la carbono neutralidad.

El especialista dijo que los potenciales usos del hidrógeno en la minería se concentran en el transporte, en sistemas de respaldo para telecomunicaciones, además de celdas de combustibles sin emisiones dentro de los túneles subterráneos.

Vásquez destacó los proyectos de camiones que usan hidrógeno como combustible, mencionando el desafío de incorporar esta tecnología en los camiones mineros, como es lo que ejecutan dos consorcios en Chile.

En insumos mineros el asesor de GIZ dijo que se han realizado estudios para generar amoniaco verde en Chile, a partir de energías renovables.

También planteó que el hidrógeno sirve para la generación eléctrica al activar las turbinas para esta finalidad, con lo cual «se podría descarbonizar el gas».