La empresa Ferrocarril de Antofagasta (FCAB) presentó formalmente al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del Proyecto de Reconversión de Patios Ferroviarios, iniciativa que contempla una inversión de US$50 millones y que busca habilitar 48 hectáreas en la ciudad de Antofagasta para un futuro uso urbano.

Katharina Jenny, gerenta general de FCAB, explicó que “como compañía nos proyectamos al futuro de manera sustentable, emprendiendo una profunda transformación para responder de mejor manera a las necesidades de nuestros clientes y a las expectativas de nuestros vecinos. Por eso estamos impulsando este proyecto, que busca cambiar el uso industrial de terrenos que han sido parte de la historia de ferrocarril para integrarlos a la ciudad, aportando a la calidad de vida de sus habitantes”.

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Etapas de la iniciativa

 

El Plan de Reconversión de Patios Ferroviarios considera tres proyectos: Habilitación de Suelos, Traslado Progresivo de Operaciones y Desarrollo Urbano.

La primera etapa tiene como fin habilitar los patios ferroviarios, que hoy son de uso industrial, para uso urbano, de acuerdo a las políticas y planes locales y regionales. “Esta iniciativa se llevará a cabo con rigurosidad técnica, utilizando metodologías probadas en proyectos similares, dado el análisis que hemos hecho de casos en Chile y en el extranjero, todo esto de la mano con un proceso participativo con nuestros vecinos”, recalca Jaime Henríquez, gerente de Desarrollo Territorial de FCAB.

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En preparación del ingreso al SEIA, FCAB realizó un trabajo de información puerta a puerta con los vecinos directos a través de dos rondas de Participación Ciudadana Anticipada, que consideraron 12 encuentros, a las que asistieron más de 500 personas.

También, se consideraron actividades internas con los trabajadores del ferrocarril, en las que participaron más de 540 integrantes.

“En esta misma línea, hemos sostenido reuniones con vecinos, trabajadores, distintas autoridades y expertos de Antofagasta para informarles y conocer su visión sobre el proyecto, para diseñar en conjunto el destino de nuestros patios ferroviarios”, añade Katharina Jenny.

Resultados proyectados

 

Dentro de los próximos días, el Estudio de Impacto Ambiental deberá cumplir con el proceso de admisibilidad, lo que permitirá que sea ingresado definitivamente para su evaluación en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

Una vez aprobado el EIA, desarrollado por la empresa de ingeniería canadiense Golder, el proceso de habilitación de los suelos de los patios ferroviarios se realizará por etapas.

Paralelamente, se trasladarán las actividades de operaciones y mantenimiento del Ferrocarril a un nuevo sitio a definir fuera de la ciudad.

Con la última etapa, de desarrollo urbano, se considera mejorar la conectividad en Antofagasta, construir viviendas, recuperar patrimonio y generar más espacios públicos y áreas verdes, que interactúen armónicamente con el tránsito del tren.