(Emol) La meta inmediata del nuevo presidente ejecutivo de Codelco, Octavio Araneda, es aumentar en un 30% la producción durante el segundo semestre de este año. «Una meta exigente que exige excelencia y disciplina operacional», dice en medio de la «condición difícil» que vive la Corporación en medio de un adverso escenario externo e interno.

Así, en entrevista con El Mercurio de Calama, el sucesor de Nelson Pizarro comentó que «la situación actual que vive el precio del cobre y los bajos rendimientos en nuestras operaciones en el primer semestre, nos obligan a apretarnos el cinturón al máximo».

Frente a la situación descrita, el ingeniero en Minas recalcó que «el único camino para enfrentarla, es rentabilizar al máximo los proyectos y bajar los costos de construcción, hacer más productivas nuestras operaciones y recuperar la competitividad de cada una de ellas, aprovechando las sinergias distritales en el caso del norte».

En ese sentido, se refirió específicamente a los desafíos y proyectos en las divisiones de Chuquicamata, Ministro Hales, Gabriela Mistral y Radomiro Tomic.

Respecto a la sustentabilidad del sector, Araneda hizo hincapié en que «la minería y el mundo cambiaron. Nuestras comunidades tienen legítimas exigencias y debemos responder a una legislación cada vez más exigente».

«Esto nos obliga no sólo a cumplir, sino a adelantarnos e ir fijando una ruta de cómo desarrollar nuestras operaciones. Ejemplos de ellos es la significativa inversión que se hizo en Chuquicamata para que la fundición cumpliera con las normas de captura de gases, o la alta tecnología de Chuquicamta Subterránea, que apoyará nuestra búsqueda de altos estándares ambientales», ejemplificó.

Por último y de cara al futuro de la cuprífera, el presidente ejecutivo indicó que «de aquí a 2022 debemos ser una compañía más rentable, con una mirada competitiva a 50 años, con un plan de negocios sostenible y niveles de deuda saludables que se ubiquen en el segundo cuartil y una productividad de 65 toneladas por trabajador».

De la mano con dicho plan, Araneda recalcó que «la transformación de la Corporación no la podemos separar de la transformación de nuestra cultura, debemos desarrollar nuevas mentalidades y comportamientos».