(Pulso) “La principal noticia desde la reunión anterior es el empeoramiento del escenario externo”. Ese es uno de los principales ejes del comunicado con el que el Banco Central informó ayer la decisión unánime de recortar en 50 puntos base de la Tasa de Política Monetaria (TPM), alineándose con lo que habían anticipado en semanas anteriores en el mercado financiero.

De esta forma, el tipo rector se ubica en 2%, su nivel más bajo desde septiembre de 2010 y Chile se convierte en el segundo país que más ha bajado su tasa desde enero, superado sólo por India.

En la decisión unánime del Consejo -a diferencia de la reunión anterior en que solo el consejero Pablo García votó a favor de bajar la TPM- se detalla que el mundo siguió desacelerándose y que “el deterioro es más profundo para los volúmenes de comercio mundial, que prácticamente se ⁹estancaron”, mencionando como riesgos el conflicto comercial entre EEUU y China, un Brexit no negociado y “un severo deterioro de la situación de Argentina”.

Para Chile, en tanto, advierte un ajuste de las perspectivas de crecimiento económico, la persistencia del deterioro de las expectativas de los consumidores y el menor dinamismo del empleo asalariado privado, con un peor desempeño del esperado para las exportaciones, destacando eso sí, un crecimiento de la inversión mayor al esperado. Todo, en un contexto de bajas presiones inflacionarias, lo que haría más lenta la convergencia a la meta de inflación.

Por ello, el Consejo estima como “necesario un mayor estímulo monetario”, y “estima que se podría requerir una ampliación de dicho estímulo”, decisión que se tomará “a la luz de la evolución del escenario macroeconómico”. Además, explicó que en el Ipom de hoy se detallará el análisis que sustenta su decisión.

¿Cuánto más?

Para este año quedan dos reuniones de política monetaria: octubre y diciembre. Y aunque este recorte de la TPM estaba internalizado por el mercado, al abrir el BC la puerta a nuevas bajas, la pregunta es cuánto más podría ser el ajuste. En principio, la lectura de los analistas apunta a una nueva baja de 25 puntos base, para cerrar el año en 1,75%.

Según Sergio Lehmann, de BCI, “se desprende del comunicado que podría haber una baja adicional de 25 pb dentro del año, lo que dependerá de cómo evoluciona el escenario externo, en particular los riesgos asociados a la guerra comercial, y crecimiento de la economía hacia los próximos meses”, opinión compartida por Sergio Godoy de Tanner, quien plantea que “es claro que el Consejo está muy preocupado de que la desaceleración externa golpee Chile, que es la economía fuera de Asia más expuesta a la guerra comercial”. A esto se adiciona, afirma Luis Felipe Alarcón, de Euroamerica, “la magnitud de la desaceleración de la economía local -a todas luces muy por sobre lo anticipado- sumado a una inflación que tardará más de lo previsto en converger -y sobre todo mantenerse- en torno a la meta de 3%”.

Sin embargo, tampoco se descarta una mayor expansividad. Carola Grünwald, de Banchile -que también prevé un ajuste más de 25 pb antes de fin de año- reconoce que “si la situación continúa empeorando, no me extrañaría una baja de 50 pb o una de 25 pb adicional”. Una visión similar a la de Miguel Ricaurte, de Itaú: “Dado el escenario que está esbozando el Central, no debería extrañar ver tasas cercanas a 1,5% en los próximos meses”.