La importancia de incorporar prácticas y tecnologías que permitan elevar los indicadores ambientales y sociales de la minería, junto con la gestión de sus pasivos, fueron algunos de los tópicos que concentraron la atención de los asistentes al seminario “Desafíos de la sustentabilidad minera: relaves y huella ambiental”, organizado por el Centro de Innovación de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

En la instancia, Jorge Cantallopts, vicepresidente ejecutivo (S) de Cochilco, señaló que hoy es impensable desarrollar minería sin tener como base consideraciones ambientales y sociales, porque de otra manera no sería sostenible en el tiempo.

“Hoy la industria minera debe tener el foco en la creación de valor para la sociedad”, aseguró el profesional, junto con indicar que “también hay riesgos internos como el aumento al rechazo de la actividad minera, desafíos tecnológicos asociados a aumentos de costos, y una institucionalidad que no se ha modernizado a la par de lo que necesita el sector”.

En ese contexto, Rosanna Ginocchio, directora del Departamento de Ecosistemas y Medio Ambiente de Agronomía UC, afirmó que se proyecta que a 2035 se duplique la producción de relaves, y por ende, la complejidad respecto a su disposición, lo que producirá una disputa por el territorio con otras actividades económicas, considerando por ejemplo el desarrollo de la minería que se presenta en la zona central del país.

Ante ello, es relevante contar con mecanismos que permitan garantizar la estabilidad física y química de los pasivos mineros, destacando que “para la remediación de depósitos de relaves los métodos biológicos tienen mejor costo/beneficio y permiten usos alternativos, como los recreacionales, entre otros”.

Valorización de los residuos

En el marco de seminario, se dialogó respecto a las opciones que existen de dar un nuevo uso a los pasivos mineros.

Es así como Marcelo González, académico del Departamento de Ingeniería y Gestión de la Construcción UC, resaltó que “la industria del hormigón enfrenta escasez, es por esto que los relaves se presentan como una potencial solución sustentable para satisfacer la demanda futura”, comentando que se trabaja en diversas iniciativas orientadas a la valorización de los residuos mineros como materiales de construcción.

En esa línea, indicó que los relaves se presentan como una potencial solución sustentable para satisfacer la demanda de agregado fino para la elaboración de hormigón, advirtiendo que su nivel de incorporación en la mezcla dependerá de factores como el tipo de construcción, vida útil y condiciones donde se emplaza la estructura.

Junto con ello, expresó que se investiga la utilización de roca excavada en los túneles mineros para el desarrollo de concreto, como una alternativa a la escasez de recursos naturales, como los áridos y el agua. De esta manera, la roca excavada, que se descarta en botaderos cercanos a los proyectos mineros, podría generar una serie de beneficios en términos económicos y ambientales.

Reciclaje minero

En la instancia también estuvo presente Adolph Moller, superintendente de Planta Magnetita de CAP Minería, quien contó lo que ha sido la experiencia con estas instalaciones ubicadas en la comuna de Tierra Amarilla. Con una inversión de US$265 millones, su principal fuente de procesamiento son los relaves frescos provenientes de la planta concentradora de cobre de Minera Candelaria.

Con un nivel de procesamiento de 25 M ton/año, estas instalaciones están diseñadas para procesar minerales de baja ley de hierro, lo que permite la alimentación con relaves y otros desechos mineros. Además, se evalúa la opción de utilizar relaves inactivos no frescos.