(Pulso) En una guerra de divisas parece estar transformándose el conflicto comercial entre las dos mayores potencias económicas del planeta. A la decisión de Trump de subir los aranceles en US$300 mil millones, China respondió con una depreciación de su moneda que empujó a los inversionistas a salir de activos riesgosos.

El MSCI World cayó 2,45% durante la jornada, mientras que el S&P500 perdió 2,98% y el IPSA, 2,15% . Esto, mientras el rendimiento de los bonos del Tesoro de EEUU a 10 años siguió alejándose del 2% para ubicarse en 1,707%.

“Las tasas de los bonos del tesoro se desploman en medio del refugio de los inversionistas en activos seguros y las perspectivas que la Fed podría implementar mayor estímulo dado el nuevo escenario global”, explicó Itaú Análisis Económico.

Este temor global se trasladó a Chile. Y es que el impacto en el precio del cobre fue casi directo: descendió 2,11% hasta US$2,56 la libra en Londres, precio no visto desde junio de 2017. Ello, sumado al dato de crecimiento económico de junio bajo lo esperado, provocó que el dólar se disparara $7,5 hasta los $720,8, su mayor nivel desde enero de 2016. Con este escenario, el dólar acumuló una fuerte subida de $23,5 en tres jornadas.

Hacia adelante, Martina Ogaz, analista de EuroAmerica, proyecta “una recuperación del precio del cobre a niveles previos a esta última implementación de tarifas, ya que el metal rojo ha sido uno de los commodities más castigados en los últimos meses, pese a existir un déficit de cobre a nivel global”.

Con todo, en el corto plazo Ogaz no descarta un tipo de cambio más depreciado -sobre niveles de $720- ante la elevada tensión producto de la guerra comercial entre China y EEUU, aunque “para el mediano plazo esperamos una corrección que lleve a la paridad a niveles cercanos a los $700”.

Lorena Palomeque, economista senior de Credicorp Capital, apunta a que el dólar en los niveles actuales por sobre $700 “ya se encuentra fuera de niveles justificados por sus fundamentales. El siguiente techo, si lo hubiera, dependerá de los riesgos externos que puedan generar mayor volatilidad, no solo en la moneda local sino que será un efecto multilateral. Sin embargo, a mediano plazo, esperamos que converja a niveles más cercanos a sus fundamentos, los cuales se encuentran por debajo de $700”.

Las bolsas

El índice MSCI Latinoamérica cayó 3,56%, siendo uno de los indicadores de peor de a nivel global durante la jornada. En Chile, el IPSA perdió US$4.928 millones de capitalización bursátil, donde las acciones que se llevaron la peor parte fueron Vapores (-6,2%), Blumar (-5,9%), Oro Blanco (-5,85%), CAP (-5,06%) y Embonor B (-4,64%).

Según dijo a Bloomberg el fundador de Ecstrat en Londres, John-Paul Smith, es probable que las acciones chilenas se conviertan en una de las mayores víctimas, debido a su exposición al cobre.

Sébastien Fresard, analista de renta variable de MBI, señala que el descenso se explicó por factores externos, aunque precisa que “los datos económicos internos tampoco han colaborado en atenuar el escenario internacional negativo”.

Y es que la respuesta del mercado a la guerra comercial coincidió al dato del Imacec de junio, el cual mostró una expansión de 1,3%, muy por debajo de las expectativas.

Hacia adelante, los sectores del IPSA que debieran verse más comprometidos por la guerra comercial serían las empresas ligadas a la celulosa y minería, dice el analista.

Además de la caída del cobre, las bolsas de la región se vieron golpeadas por otras materias primas. El petróleo WTI cayó 1,74% hasta los US$54,69 por barril.,74% hasta los US$54,69 por barril.