(Pulso)  El viernes salió humo blanco en el litigio internacional que durante siete años enfrentó al estado de Pakistán con la sociedad TCC, formada por la canadiense Barrick y Antofagasta Minerals, con buenas noticias para las mineras.

Las disputa en tribunales que comenzó en 2012 y fue tramitada ante el Centro Internacional al Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial, no solo significó una victoria judicial, sino que también sacó aplausos en el mercado, pues la acción de Antofagasta Minerals anotó una alza de 4,01% en la Bolsa de Comercio de Londres.

El Estado ubicado en el sur de Asia deberá indemnizar con casi US$6 mil millones tras dar marcha atrás en 2011 a un megaproyecto de US$3.000 millones de inversión, con una vida útil de más de 50 años y cuyos estudios de factibilidad habían demostrado su calidad.