(El Mercurio de Calama) Sin señal de acuerdo continúa la negociación colectiva reglada entre la administración de Chuquicamata y los sindicatos N°1, 2 y 3, que en conjunto representan a 3.178 trabajadores del estamento rol B. Lo concreto por ahora es que ayer venció el plazo impuesto por la estatal para que los gremios aceptaran la oferta de pronta firma, mientras que la dirigencia convocó para las 18 horas a una asamblea informativa.

El proceso, que comenzó el jueves 25 de abril con la entrega de las propuestas de contrato de los gremios, estipula para mañana 24 de mayo el plazo límite para que la minera haga su última oferta a los sindicatos, que a su vez tendrán un periodo de cinco días para informarla y votarla en urna entre sus bases, que podrán optar por aprobarla o rechazarla e ir a la huelga.

Pronta firma

En el caso del sindicato N°1 la propuesta de pronta firma mantenía todos los beneficios del convenio actual (libro cerrado), consideraba una vigencia de 36 meses y un aumento del sueldo base de 1,2%. Además ofrecía $8,8 millones por bono por término de negociación (BTN); $900 mil por pronta firma; $1 millón por jornada laboral (renovación guardia compacta y turnos 4×3 y 7×7 para la subterránea); $3 millones de préstamo; totalizando $13.700.00, que habrían sido depositados dos días hábiles después de la firma.

Como incrementos y beneficios la propuesta consideraba, además, una mesa de trabajo para ver el tema de la transformación; una comisión de trabajo para revisar el plan de egreso; la reactivación de la Comisión Técnica que ve salud y el Hospital del Cobre; entre otros beneficios, préstamos y aportes sindicales.

Esta propuesta podría o no replicarse entre hoy y mañana a modo de última oferta por parte de la administración, y podría variar o no entre un sindicato y otro. De hecho, fuentes que conocen el proceso dan por descontado la salida del bono por pronta firma de $900 mil de la oferta.

Última oferta

La votación destinada a aprobar la última oferta del empleador (en este caso Codelco Chuquicamata) o aprobar la huelga, debe sujetarse a las siguientes exigencias: a. Debe ser personal, es decir, nadie puede votar en representación de otro. b. Debe ser secreta, es decir, no es válida la votación a mano alzada o por aclamación. c. Debe ser realizada ante ministro de fe, es decir, ante inspector del Trabajo, notario u otro de los que se señalan en el artículo 313 del Código del Trabajo.

Respecto al porcentaje que se requiere para dar por aprobada la huelga, la ley establece como quórum para dar por aprobada la huelga, la mayoría absoluta de los trabajadores involucrados en la negociación colectiva. Así si son 70 los trabajadores involucrados, deberán dar su aprobación 36 trabajadores.

Sin embargo, deben descontarse del total aquellos trabajadores finiquitados durante el proceso por término de contrato, aquellos que el día o los días de votación no se encuentren prestando servicios por licencia médica, vacaciones o porque la empresa los haya destinado fuera del lugar habitual donde prestan servicios.

Piden negociar

Desde los sindicatos, que rechazaron categóricamente la pronta firma por no hacerse cargo de los ejes a los que aspiraran, criticaron que la empresa insistiera en su oferta, lo que calificaron como un «desprecio» al «valor y la importancia indiscutible de los cuatro ejes, abandonando sorpresivamente la mesa negociadora, a pesar de que la dirigencia sindical declaró su disposición para agotar todas las instancias de diálogo y construir un acuerdo que evite futuros conflictos».

En ese mismo sentido, los gremios agregaron que «la indiferencia y prepotencia mostrada por la administración a nuestro proyecto de contrato colectivo, desecha los aportes responsables y comprometidos que expusimos a ésta, en representación de los trabajadores, donde junto con estar dispuestos a nuevas prácticas de trabajo propusimos, por primera vez, asumir copagos en un plan de salud post egreso».

La dirigencia dijo lamentar que la administración no cumpla los criterios que el mismo presidente ejecutivo Nelson Pizarro ha firmado, «como es el plan de egreso que estipula claramente que se debe negociar con la dirigencia sindical».

«En este contexto -añadieron- reiteramos que no estamos dispuestos a permitir que la administración de la división liderada por Mauricio Barraza, hipoteque el futuro de nuestros trabajadores y trabajadoras, por lo que le hacemos un llamado a que recapacite sobre el real sentido de valorar y reconocer a quienes somos definitivamente el pilar fundamental del desarrollo de la división y de la Corporación».