Apostando por el desarrollo de tecnologías en el sector minero y energético, la Corporación Alta Ley se integró como mandatario y coordinador a la Asociación para el Desarrollo del Instituto de Tecnologías Limpias (Asdit). El consorcio integrado por la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA) y once universidades, competirá en la licitación convocada por Corfo para dirigir el Instituto Chileno de Tecnologías Limpias.

El futuro centro de innovación busca impulsar un polo industrial de energía solar, minería de bajas emisiones y el desarrollo de materiales avanzados utilizando litio, entre otros objetivos. Su base de inversión es de US$ 260 millones.

Los recursos provendrán del aporte en I+D de SQM Salar que están contemplados en sus contratos con Corfo para extender la producción de Litio en el Salar de Atacama. El proceso de postulación para organismos nacionales e internacionales tiene una etapa de requerimiento de información (RFI), que concluye el 20 de mayo, y una etapa de propuestas (RFP), que concluye el 23 de octubre.

Miembros

La oncena de casas de estudio superiores que se integran al consorcio junto a Alta Ley y la AIA corresponden a: la Universidad de Antofagasta; Universidad Católica del Norte; Universidad de Chile; Universidad Católica; Universidad de Santiago de Chile; Universidad Técnica Federico Santa María; Universidad de Atacama; Universidad de Tarapacá; Universidad de Talca; Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y Universidad de Concepción.

El presidente ejecutivo de Corporación Alta Ley, Mauro Valdés, destacó el rol que jugará la institución en ASDIT y la licitación. “Estamos muy entusiasmados de integrarnos a este consorcio, de grandes capacidades, y presidir su Comité Ejecutivo, integrado además por Alejandro Jofré (U. Chile), Emilio Bunel (PUC), Edward Fuentealba (UA) y Fernando Cortéz (AIA). (…) Esperamos aportar nuestro know-how y cercanía con la industria, y nuestra experiencia y vocación en la construcción de gobernanzas robustas».