(Economía y Negocios online) Una contundente respuesta fue la que envió la empresa canadiense SNC-Lavalin a Codelco, luego de que la Corporación decidiera dar por finalizado el contrato de construcción de dos plantas de ácido correspondientes a la fundición Chuquicamata, trabajos que estaban valorados en un total de US$ 260 millones.

Según la declaración que publicó la compañía canadiense en su página web, se encuentran «consternados y sorprendidos por la decisión tomada por Codelco». Esto, luego del acuerdo que habían firmado los presidentes de ambas empresas en febrero pasado, en el que la norteamericana se comprometía a cumplir con los plazos establecidos.

«Creemos que esta terminación es injustificada y viola los acuerdos de buena fe alcanzados por las partes», dijeron desde SNC, compañía que también ha estado involucrada en importantes escándalos de corrupción a nivel en su país, que incluso han salpicado al gobierno de Justin Trudeau, Primer Ministro de Canadá.

Según recogieron medios canadienses, uno de los representantes de la compañía aseguró que «tenemos que ver si se tomarán acciones legales. Estamos viendo todas las opciones». Mientras que en paralelo, avanza el arbitraje iniciado por la Corporación, luego de que esta hiciera efectiva boletas de garantía por unos US$ 42 millones.

Junto con esto, la firma apuntó sus dardos a la constructora Echeverría Izquierdo, con la que, sin embargo, también enfrenta un arbitraje, luego de que la chilena asegurara que hubo un incumplimiento contractual.

«Con efecto inmediato, estamos desmovilizando el sitio de trabajo y evaluando el impacto legal y financiero de la decisión de Codelco y preparando las acciones de resolución de disputas para recuperar la mayor cantidad posible de las pérdidas previamente anunciadas que se deben directamente a nuestro cliente y al subcontratista de deficiente actuación», aseguraron en el comunicado.