(El Mercurio de Antofagasta) Unos US$500 millones proyecta invertir la compañía canadiense Wealth Minerals para concretar su proyecto para extraer litio en el Salar de Atacama. Pese a que la firma anunció su intención de utilizar una tecnología que bajaría al mínimo la extracción de agua desde el depósito, las comunidades aledañas ya anticiparon su oposición a la iniciativa.

Efectivamente, el director ejecutivo de Wealth Minerals, Marcelo Awad (expresidente ejecutivo de Antofagasta Minerals, AMSA), anunció esta semana a través de un medio de comunicación nacional que la compañía está en la última fase para seleccionar a la empresa que proveerá la tecnología para explotar el salar.

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“Hemos buscado tecnología en distintas partes del mundo y analizado seis de ellas. Ya tenemos una lista corta de dos. Todas no utilizaban la tecnología de evaporación y son más amistosas con el medio ambiente”, dijo el ejecutivo.

Y agregó que “deberíamos tomar la decisión máximo a mitad de año, porque en esa fecha deberíamos tener un acuerdo con una de estas compañías, ya que ambas tienen el interés de ser socias. Formaríamos una sociedad, aportarían la tecnología y ello le daría derecho a un porcentaje de la compañía”, citó el medio.

Sondajes

Awad adelantó que el inicio de las operaciones está proyectado para 2022 y considera la producción de 25 mil toneladas de litio al año, mediante un proceso que involucra el bombeo de la salmuera directo a la planta, finalizando con carbonato o hidróxido de litio.

En lo inmediato, la firma espera avanzar con su primera campaña se sondajes en la zona norte del Salar de Atacama.

Con ese objetivo, ejecutivos de la compañía ya han sostenido reuniones con representantes de algunas comunidades como Toconao y Coyo.

Así lo confirmó Jorge Álvarez, integrante de la directiva de esa comunidad y del Consejo de Pueblos Atacameños (CPA).

“Ellos vinieron a presentar su proyecto, pero nosotros de inmediato nos opusimos. No queremos que se siga explotando el salar, tenemos títulos, caminos y además declaramos la laguna de Tebenquiche como Santuario de la Naturaleza”, dijo.

Álvarez adelantó que la posición de las 18 comunidades que integran el CPA es la misma: “Hay un compromiso de todos los presidentes para no permitir más explotaciones mineras en ninguna parte del salar”, advirtió.

Desbalance

El exseremi de Medio Ambiente, Felipe Lerzundi, trabaja con comunidades del sector y participó en algunas de esas reuniones.

“Lo que buscan es -por ahora- iniciar la exploración en la zona norte del Salar, la cual contiene importantes reservas de litio y se caracteriza por ser muy arcillosa. Para eso han tenido reuniones con las comunidades y probado distintas estrategias para lograr su aceptación”, aseguró Lerzundi.

No obstante, coincidió en que “en términos tecnológicos y ambientales no hay espacio para nuevos proyectos. Hay un desbalance en el Salar de Atacama que fue identificado a través de un modelo conceptual realizado por Corfo, que arrojó un desbalance de un 30% en el acuífero y cualquier proyecto adicional no haría más que aumentarlo”, advirtió.

Junto con aclarar que hasta hoy no se han identificado mejores tecnologías para este tipo de explotación, aseguró que algunas de las perforaciones consideradas en la campaña de sondajes incluyen la zona de la Laguna de Tebenquiche, declarada Santuario de la Naturaleza.

Finalmente, Lerzundi recordó que “prácticamente todos los años se vienen activando los planes de alerta temprana de SQM y Albemarle en la zona de Soncor y Aguas de Quelana, lo que es un claro indicio del daño que ya hay sobre los acuíferos del salar”, cerró.

Trámite ambiental suspendido

En diciembre de 2018 el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) decidió suspender la tramitación por 30 días de dos proyectos que consideran la utilización de agua desde pozos ubicados en el sector sureste del Salar de Atacama. Se trata de Monturaqui de Minera Escondida y Continuidad Operacional de Minera Zaldívar. La intención de la repartición de gobierno es lograr mayores antecedentes del real estado de los acuíferos en esa zona antes de tomar una decisión. Durante los primeros días de febrero el SEA extendió la medida por otros 45 días hábiles más, lo que da cuenta de lo complejo que está el escenario en materia de agua para la minería.