(Economía y Negocios online) La industria manufacturera seguirá evidenciando un positivo dinamismo durante el presente año, dice Rafael Palacios, director de Políticas Públicas de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), quien proyecta un crecimiento de la actividad entre 3% y 3,5% en 2019, algo por debajo del 3,9% del año anterior, el que, a su vez, fue el mayor registro desde 2012.

Las estimaciones emanan del índice de producción y ventas manufactureras que elabora el gremio en conjunto con el Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica (CEIUC) y, según Palacios, son conservadoras debido a una mayor base de comparación y por el ajuste de expectativas de consumidores y empresarios tras la importante recuperación de confianza que se observó a fines de 2017 por el nuevo ciclo económico que inició el país.

El directivo gremial atribuye este ajuste de expectativas a la incertidumbre del proceso legislativo en reformas estructurales, las que considera esenciales para el impulso de la actividad económica, como la tributaria, de pensiones, laboral y del sistema de evaluación del impacto ambiental que hoy se discuten en el Congreso.

Otro de los motivos de la menor perspectiva de crecimiento es que se vislumbra una menor actividad mundial para este año, por lo que es esperable que la demanda externa por productos chilenos disminuya. En 2018, el aumento de las exportaciones industriales no se dio en los grandes países consumidores de productos chilenos, como Estados Unidos, México, Perú y China, sino en países de segundo orden de importancia para los embarques chilenos, señala.

Acerca de cuáles sectores podrían ser los más dinámicos, Palacios dice que posiblemente sean los mismos que empujaron la actividad manufacturera el año pasado, como alimentos, bebidas y productos de papel y metal. También pone atención en sectores proveedores de la minería y de servicios tecnológicos. Ello, debido a que se proyectan un alza en el precio del cobre, con las positivas consecuencias que puede traer a la cadena de valor de la industria. Lo mismo plantea para el alza del precio del hierro, luego del cierre de faenas que anunciara la minera Vale, después de la rotura de la represa en Brasil.

-¿Qué exportaciones repuntaron más en 2018?, ¿fue por precio o volumen?

«En volumen, las exportaciones industriales aumentaron en un 14,3%, el mejor año desde 2014, en que se lleva registro del indicador Sofofa-CEIUC. Destacaron particularmente los envíos de celulosa, papel y cartón (32,8%); alimentos (15,8%), y maderas, corchos y manufacturas (15%)».

«Por el contrario, si bien el índice de precios de exportaciones mostró un alza de apenas 0,9%, en el segundo semestre registraron caídas todos los meses, en línea con el efecto de la apreciación global del dólar en el precio de productos transables. Sin embargo, este año este efecto debiera normalizarse, siguiendo la trayectoria estable mostrada por el dólar en los meses recientes».

-¿Cuáles son los factores de riesgo para la industria?

«El desempeño del sector manufacturero este año dependerá tanto de factores externos asociados al comportamiento de la demanda externa, en especial al dinamismo de la actividad económica de Estados Unidos, Europa y China, como a los efectos de la guerra comercial en los demás países que componen la demanda externa. A su vez, esto se verá influenciado por lo que pase con las tasas de interés internacionales y las decisiones de política monetaria de EE.UU. y la zona euro».

«De igual forma, será también determinante para el sector los resultados de los procesos legislativos de las reformas estructurales y el impacto que estas tengan en las expectativas de los inversionistas, además de la evolución de las tasas de interés en pesos, en el marco del proceso de normalización monetaria que lleva adelante el Banco Central»

-¿Vislumbra perspectivas de mayor inversión?

«El primer trimestre de este año será determinante para ratificar el escenario de expansión de la inversión observado en 2018, o ver indicios de una ralentización. Las cifras de diciembre ratifican el positivo desempeño de la inversión en la economía, y no solo del sector industrial. De acuerdo a nuestro indicador de Inversión en Maquinaria y Equipos que registra la inversión total a través del gasto en importaciones de bienes de capital de las empresas, el aumento fue de 10,3% con respecto a 2017, donde destaca la expansión en las importaciones de vehículos y material de transporte hacia el segundo semestre de 2018».

«Entre los rubros que debieran apuntalar la inversión en maquinaria y equipos, destaca la minería y sus proveedores industriales, por la materialización de inversiones reales asociadas al alza esperada del precio del cobre».

-¿En qué medida la modernización tributaria puede ayudar a impulsar al sector industrial?

«Así como la reforma de 2014 tuvo un impacto negativo en el crecimiento, esperamos que el proyecto de modernización tributaria -ingresado originalmente por el Ejecutivo-, de ser aprobado, contribuya a generar un positivo impacto en la actividad industrial, gracias a los elementos que apuntan a reactivar el crecimiento y la inversión, como la simplificación del sistema, certeza jurídica y de equidad horizontal a través de la integración».

«Sin embargo, creemos que los instrumentos proinversión deberían ser más ambiciosos en lo referente a la tributación de las empresas, alineado con lo hecho por el cien por ciento de los países OCDE. Esto es relevante cuando en el debate político toman más protagonismo medidas prorrecaudación que proinversión».