(El Mercurio) Acotadas son las expectativas de Komatsu respecto al crecimiento del negocio minero para este año, amparados en las cifras de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), que apunta a un modesto 1%, y al precio del cobre, que fluctuaría entre US$ 2,95 y US$ 3 por libra.

El presidente de la firma japonesa para Chile y el continente, Yasushi Sakano, sostiene que desde la firma japonesa proyectan un ejercicio con una “recuperación conservadora” respecto a las operaciones mineras que hay en el país.

El ejecutivo advierte que si bien la suma de proyectos es similar a lo que se observaba en 2016, aún está muy lejos de los niveles más prósperos vistos en 2012, con inversiones por US$ 56.096 millones en un quinquenio. De hecho, según el último informe de la Corporación de Bienes de Capital (CBC), se estima que a 2022 el stock de proyectos mineros suma unos US$ 18.530 millones.

-¿Qué prevén desde Komatsu para la industria minera con esta recuperación?

“Estimamos que no habrá una demanda similar al ‘superciclo’ en materia de equipos nuevos. En Latinoamérica se vendían del orden de mil máquinas; ahora se están vendiendo 150, un 15% de lo que fue el peak en el período 2010-2012. Por lo tanto, existirá un mejor ritmo en la demanda y renovación de las flotas, pero la tendencia seguirá siendo una mayor extensión en la utilización de las unidades usadas”.

-¿Los mejores precios del cobre no se están traspasando a los proveedores de la industria?

“Desde el año pasado comenzamos a visualizar la recuperación de la demanda de equipos de minería y estimamos que esta tendencia continuará en los próximos años. Sin embargo, creemos que el aumento será relativamente moderado, por lo que comentábamos respecto a la renovación de la flota. Según Cochilco, el sector requerirá 530 camiones de extracción nuevos, mientras que la mediana minería, de otras 130 unidades, uso intensivo que recién ocurrirá en 2021 y 2022. Todos estamos de acuerdo en que ya tocamos fondo y que hay una recuperación, pero todavía estamos en la parte más baja de la curva”.

-¿Esta situación se ve también en el continente?

“A nivel regional la demanda de unidades en los primeros meses de 2018 bajó en 32%, explicado por la fuerte caída de demanda en Argentina, aunque registramos un aumento en la demanda de unidades en Chile en el período de 23%, impulsada por equipos de construcción. Por tanto, esperamos resultados similares. Para Chile proyectamos un leve incremento en las ventas de equipos, pero proyectamos un sano aumento en el aftermarket (posventa) de 5%”.

-¿Cuánto piensan invertir en Chile en 2019 y en qué segmento estará el foco?

“Nuestra principal inversión en el corto plazo es la construcción de una nueva planta de remanufactura en Antofagasta, por US$ 21 millones, con una superficie de seis hectáreas, que estará operativa a partir del segundo semestre de 2020, generando cerca de 300 puestos de trabajo en su fase de construcción. Además, tenemos dos proyectos de construcción de nuevas instalaciones en Concepción y Alto Hospicio por US$ 18,3 millones. Se suma a nivel regional una inversión de US$ 17 millones en Colombia (Barranquilla) y US$ 5 millones en México”.

-¿Cómo ha funcionado el proceso de fusión con Joy Global? ¿Qué sinergias han logrado?

“Ha sido totalmente positivo porque ampliamos nuestra oferta de productos. Sumamos perforadoras, palas de cables, dragalinas, que Komatsu no tenía, y una línea importante de cargadores de gran tamaño que se complementa muy bien con la línea de productos que poseemos”.

-Se cumplen 10 años desde la implementación de camiones autónomos en la minería. ¿Cree que puedan reemplazar completamente en algún momento a los convencionales?

“Si bien ya son más de 140 camiones con el sistema autónomo de transporte alrededor del mundo, la adaptación de forma masiva no será rápida por dos razones. La primera es porque las actuales flotas siguen activas y vigentes en gran parte de la industria, por lo cual se esperaría que cumplan con sus ciclos respectivos para no alterar el plan maestro de la operación. La segunda es un tema cultural, en donde generalmente cada cambio toma un tiempo y cada empresa evalúa cuándo introducir las distintas transformaciones de acuerdo con sus necesidades”.

“Sin embargo, hoy en día, tecnología y robótica son cada vez más parte de nuestra vida diaria. Por lo tanto, el concepto de operar camiones autónomos en la minería no es tan ajeno, como tal vez era 10 años atrás, y va a acelerar más a nivel mundial”.