(La Segunda) En completa incertidumbre se encuentran los trabajadores de Minera El Toqui, el yacimiento de zinc ubicado en la localidad de Mañihuales, Región de Aysén. Hace pocos días se enteraron de la quiebra de la compañía matriz Laguna Gold en Australia, lo que ya ha tenido consecuencias como el no pago de sueldos y cotizaciones. La senadora por la zona, Ximena Órdenes, incluso dijo al medio local Diario Aysén que aún se desconoce qué pasará con la continuidad de las faenas.

No obstante, según la versión de la parlamentaria existe un compromiso de pago de las remuneraciones antes del quince de enero, que estaría garantizado por la venta de mineral ya extraído que se encuentra en bodega.

En el entretanto, los trabajadores esperan una pronta visita de representantes de la firma australiana como del ministro o el subsecretario de minería, con el fin de despejar si el yacimiento continuará en operación o cambiará de manos.

En esa línea, la senadora Órdenes señaló que es obligación del Estado garantizar el pago de las remuneraciones, cotizaciones y finiquitos a los trabajadores por parte de la empresa. “Aquí el Estado debe velar por los derechos de los trabajadores, y encontrar el mejor mecanismo para asegurar la continuidad de la faena”, enfatizó.

Dijo que en un contexto en que las cifras de empleo no son las mejores, a nivel local la noticia de la quiebra es altamente preocupante. “Le pido al Gobierno que genere un Plan de Acción para abordar los distintos escenarios que se proyectan en el conflicto de El Toqui, especialmente, en absorber la inactividad económica que produciría el cierre del yacimiento”, agregó.

La mina fue descubierta en la década de 1970 por Ignacio Walker Concha, padre de los actuales senadores Ignacio y Patricio Walker, del diputado Matías y del ministro de Agricultura, Antonio. La familia lo vendió en 1987.