“Toda persona puede poseer activos valiosos que la automatización no tiene (…) La humanidad profunda, la creatividad, la imaginación y la empatía, son algunos de éstos, que pueden hacer que las personas sean mejor que los computadores”.

En esta idea centró su exposición el economista de Harvard y especialista en tendencias de tecnología e innovación en el ámbito laboral, Geoff Colvin, quien fue el orador principal del seminario Automatización y tecnología: oportunidades y desafíos, realizado por el Consejo Minero.

Habilidades irreemplazables

El experto planteó que la tecnología tiene atributos únicos, como la rapidez y la eficiencia, que probablemente siempre superan -en una labor- a los de una persona. Sin embargo, resaltó las habilidades que posee el ser humano y que pueden ser aprovechadas. Entre éstas están:

– La capacidad de interactuar con otras personas.

-La empatía, que es a su juicio la base de todo: al ser empáticos, el usuario siente la experiencia que se desea crear.

-El resolver problemas en equipo de forma creativa.

-La oportunidad de que los miembros de un equipo puedan escucharse y saber lo que piensa el otro, permite llegar a una mejor solución.

-Capacidad de relato: para cambiar la mentalidad de las personas no hay que mostrar tablas, hay que contar historias.

Ante la numerosa audiencia presente en el evento, Colvin ahondó en la importancia que tiene cuando las personas se miran de frente. Detalló que “cuando nos comunicamos con otra persona, las pupilas de nuestros ojos se dilatan en simpatía y eso crea confianza. La magia ocurre en un ambiente persona a persona (no online)”.

Agregó que “lo más rico en las relaciones humanas no es enviar un correo, sino ir donde la otra persona a solucionar los problemas”.

Impacto en las futuras competencias

En el mismo escenario, el presidente del Consejo Minero, Joaquín Villarino, compartió datos que se han desprendido de un estudio que realizaron con Fundación Chile sobre el impacto que está teniendo y que van a tener las nuevas tecnologías en los trabajadores del sector.

En este contexto, afirmó que “en los próximos cinco años es probable que tengamos una incorporación cada vez mayor de la automatización y de la tele-operación, lo cual significa que desde el 43% de las competencias laborales para (interactuar con) estas tecnologías vamos a subir prácticamente al 78%” .

“En el largo plazo, es decir en la próxima década y media, vamos a tener impacto en las competencias de nuestros trabajadores en un 80%», añadió.

Siguiendo la misma línea, el ejecutivo del Consejo Minero manifestó que «estamos conversando en cómo capacitamos a un mundo laboral para que incorpore esta nueva realidad. En general, el desafío está en prepararnos nosotros, en dar a conocer información, en conversar, en no asustar, y además, en convencer al Estado para que destine más recursos a la formación técnica», aseveró.

Asimismo, Villarino abordó el tema académico, donde dijo que «carreras de cinco o seis años cada vez tienen menos sentido en el mundo. Evolucionamos hacia carreras más cortas, en donde se va combinando con trabajo práctico en la industria».

Por otra parte, el representante del gremio entregó su percepción acerca de cómo proyecta que se viene el 2019 para la industria