(El Mercurio) Desde mediados de diciembre, Codelco ha tenido paralizadas las fundiciones de Potrerillos y Chuquicamata para cumplir con el Decreto Supremo 28 que norma la captura de gases en estos recintos.

Por esta razón, la Corporación prevé pérdidas por sobre los US$ 41 millones solo en Chuquicamata, donde el cierre se extenderá hasta mediados de marzo. No obstante, la estatal no será la única afectada, ya que a raíz de estas paralizaciones bajará la producción de ácido sulfúrico en Chile, insumo clave en la lixiviación del cobre.

«Los minerales que tienen óxido y que están más cerca de la superficie se pueden lixiviar, estos representan un 25% de la producción chilena, mientras que en el mundo es cerca del 20%. Chuqui produce 1.2 millones de toneladas de ácido, por lo que se verá un déficit en Chile que hará subir los precios, por lo que se tendrá que ir al mercado internacional, que de todas maneras es muy competitivo», explica Gustavo Lagos, académico de la Universidad Católica.

En 2017, los contratos anuales para la compra de ácido promediaron US$ 70 por tonelada, mientras que en el mercado spot ya se advertía un alza, con valores de US$ 140.

Para este ejercicio se prevé que el mercado siga estrecho, lo que obligará a importar el insumo. El problema radica en que Perú, que es responsable de un tercio de la importación del insumo, también tiene planificadas mantenciones de fundiciones para este año.

«También ha habido problemas con la fundición de Tuticorin, en la India, lo que ha llevado a que la producción de ácido sea menor a lo esperado. En este caso hay un componente adicional que es el tema logístico, porque el transporte y almacenamiento del ácido es difícil, por lo que los desajustes del mercado no son fáciles de arreglar», señala Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining.