(Pulso) Un mejor precio del cobre en 2019 es un escenario poco probable. Así lo ve el director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo, quien señala que un alza en el valor del metal se dará recién entre fines de 2019 e inicios de 2020. ¿La razón? Un déficit de por lo menos 500 mil toneladas anuales.

A su juicio, la visión desde el punto de vista macroeconómico es negativa para el cobre y hay un consenso bastante grande en que por lo menos los próximos nueve a 12 meses, va a ser un período de precios en torno a estos niveles.

“O sea, no va a haber una recuperación todavía, y eso es porque hay una visión de que la economía internacional va a entrar a un ajuste, sobre todo por las perspectivas sobre China. Es muy difícil encontrar a alguien que diga que el cobre no tiene buenas perspectivas, todo el mundo dice que son excelentes, pero en el corto plazo los factores macroeconómicos van a pesar mucho en el comportamiento del precio”, indica Guajardo.

¿Qué se espera de China?

-El problema es que esta amenaza de Estados Unidos pueda generar temor en los agentes económicos chinos y que eso frene a la economía en sus aspectos más importantes: consumo e inversión. Eso los tiene muy preocupados, en un contexto en que la deuda en China es un problema cada vez más serio.

Entonces, ¿cuándo podrían esperarse mejores precios para el cobre?

-Si se preguntan a los economistas, ellos tienen una visión más pesimista, prolongada. Pero si se le pregunta a actores de la industria, pensamos de que esto no debiera extenderse más allá del plazo que mencioné, porque el déficit de cobre va a ser evidente a partir de fines de 2019 e inicios de 2020 en adelante y va a ser severo. Además, en los últimos 10 años el gobierno chino siempre que ha habido un escenario muy oscuro saca una carta bajo la manga y aplican un estímulo y eso puede suceder.

¿Cómo se posiciona Chile en este escenario?

-Respecto a la inversión lo que estamos viviendo hoy es que hay un gran interés, pero salvo algunos anuncios que más bien responden a necesidades importantes de las empresas, como el de Pelambres y de Quebrada Blanca, sigo creyendo que un fenómeno de reactivación de la inversión minera en Chile, de manera más masiva, va a ocurrir no antes del 2020.

Tomar decisiones de inversión cuando hay un precio bajo US$ 3 la libra no es tan sencillo. Cuando se acabó el súper ciclo los accionistas exigieron una disciplina muy alta a las compañías mineras y esa disciplina no se va a relajar hasta que haya condiciones muy estables para reactivar esa inversión. Con todo, eso no quita que haya un altísimo interés para prepararse.

¿Pesan los temas regulatorios en Chile?

-El tema regulatorio en Chile había llegado a un punto en el que se había convertido en un problema y eso no se puede soslayar. El tema ambiental, comunitario y otras reformas más generales, como la tributaria o laboral, también pusieron algunos pelos en la sopa a inversionistas extranjeros.

Se va a requerir de algunas reformas más políticas y ahí va a tener que pasar más tiempo hasta que veamos un efecto. Chile tiene potencial para crecer más rápido en minería, pero aún faltan condiciones más favorables.

¿Cuáles?

-Los cuellos de botella que acabo de mencionar, si se despejaran, ciertamente le darían más atractivo al país. En materia de exploración minera (…) si hubiera facilidades para atraer compañías junior, podría cambiarle la cara al sector minero, porque podría haber mucho dinamismo a ese nivel.

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