(Pulso) Un escenario mixto en las materias primas identificó el Banco Central en su último IPoM. Esto, porque en las últimas semanas se ha podido apreciar un fuerte descenso del precio del petróleo, en un contexto de estabilidad del precio del cobre.

Para el metal rojo, el ente emisor advierte que el precio de entre US$2,7 y 2,9 la libra en los últimos meses está “muy cerca de lo que se estima son sus valores de largo plazo” y que las perspectivas en lo que viene no variarían en forma sustancial, previendo promedios de US$2,85 el 2019 y US$2,8 el 2020, “en un contexto en el que la demanda desde China ha permanecido dinámica y que los inventarios en bolsa se han reducido durante el año”.

Respecto del petróleo, añade que los precios del Brent y del WTI “está del orden de 20% por debajo”, recordando que ambos alcanzaron máximos en octubre (cerca de US$80) y que hoy promedian cerca de US$55, debido a factores de oferta -mayor producción de la OPEP, aumento de existencias en EE.UU. y menores riesgos geopolíticos-, aunque señala el Central “no es posible descartar que tras los movimientos recientes haya también factores de demanda” de tipo especulativo relacionados con los precios de los activos financieros.

¿Qué se prevé? Para 2019-2020, supone precios promedio de US$60 para el promedio Brent/WTI.

Esta perspectiva de menores precios del petróleo fue valorada por el ministro de Hacienda Felipe Larraín quien señaló que “vamos a partir 2019 con precios de los combustibles más baratos. Cuatro semanas de caída mínimo en el tope que permite el sistema de suavizamiento del precio de combustibles que es Mepco. Esta es una buena noticia”.