(El Mercurio) El Banco Central corrigió al alza las estimaciones de crecimiento de la inversión para este año y el próximo, lo que en opinión del presidente de la institución, Mario Marcel, tiene efectos sobre la demanda interna, el crecimiento y sobre el empleo. Esto marca una tendencia positiva para el mercado del trabajo, dijo Marcel, y agregó que no hay razones para que esta coordinación no vaya a mantenerse.

El Banco Central subió de 5 a 5,5% el pronóstico de aumento de inversión en 2018 y de 4,5% a 6%, en 2019.

La manera más inmediata del efecto de las inversiones se produce sobre algunas ramas de actividad y su efecto multiplicador en la economía, subrayó.

Marcel presentó el Informe de Política Monetaria (IPoM) correspondiente a diciembre, ante la Comisión de Hacienda del Senado, que preside Juan Pablo Letelier.

Luego de una expansión de 2,8% en el tercer trimestre, el informe estima que la economía acumulará un crecimiento de 4% este año, en el piso del rango de hasta 4,5% que había previsto en septiembre, lo que atribuye principalmente al peor desempeño de la actividad minera.

Para los próximos dos años, se sigue estimando que la economía crecerá en torno a su potencial y que irá aproximándose al crecimiento de tendencia. Mantiene, entonces, los rangos estimados de 3,25% a 4,25% de expansión del PIB en 2019 y de 2,75% a 3,75% en 2020.

En el fuerte repunte de las proyecciones de inversión inciden las significativas revisiones al alza del Catastro de Proyectos de Bienes de Capital, el comportamiento de las importaciones de bienes de capital, la evolución de las condiciones de oferta y demanda de crédito más expansivas, y la información cualitativa del Informe de Percepción de Negocios.

La inversión catastrada es US$ 3.500 millones superior a lo que se esperaba previamente, producto de la incorporación de un número reducido de proyectos, principalmente mineros, cuya envergadura provoca efectos importantes en el escenario base.

El informe baja levemente las estimaciones para el consumo total, desde 3,8% a 3,6% para este año; de 3,4% a 3,3% en 2019, y de 3,6% a 3,5% en 2020. Si bien en lo más reciente el consumo ha perdido algo de dinamismo, Marcel dijo que la proyección es que volverá a crecer a tasas acordes con el PIB.

Lo anterior se apoya en el crecimiento que muestra la masa salarial, al considerar la medición corregida de evolución de los salarios del INE; la evolución de las horas trabajadas y el crecimiento del empleo obtenido al incorporar el efecto de la inmigración de los últimos años. Además, toma en consideración que las importaciones de bienes de consumo siguen elevadas.

El informe también considera que las condiciones financieras internas siguen siendo favorables, destacando que las tasas de interés de largo plazo y los indicadores de riesgo local han permanecido relativamente aislados de los desarrollos externos.

Las tasas a plazos menores, en tanto, han aumentado en línea con el proceso de retiro del estímulo monetario que el Central inició en octubre. Con todo, el costo del crédito continúa en niveles bajos y las colocaciones comerciales y de consumo crecen a niveles mayores.

La estabilidad de los mercados financieros internos, dijo Marcel, contrasta con lo ocurrido en otros países emergentes, lo que atribuyó al rol amortiguador que ejerce la flotación cambiaria.

El tipo de cambio real se ubica en niveles cercanos a sus promedios de los últimos 15 a 20 años, y el supuesto de trabajo del informe considera que oscilará en torno a estos valores en el horizonte de proyección.

Gobierno destaca mejores proyecciones de inversión

La proyección del IPoM, sobre crecimiento de la inversión de 5,5% para este año y de hasta 6% para el 2019, fue bien recibida por el Gobierno. “Hay un aumento muy importante de las proyecciones de inversión para la economía chilena. Esto quiere decir que, en este momento, la inversión está tirando el carro del crecimiento de la economía nacional”, señaló el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

Por su parte, el ministro de Economía, José Ramón Valente, agregó que hay una correlación muy directa entre inversión y empleos de calidad. “Si la economía sigue dinámica, lo que vamos a ver es salarios creciendo aún más rápidos”, manifestó en CNN.

El ministro Larraín, además, se refirió al informe del mercado laboral (ver nota relacionada) que acompañó a esta edición del IPoM, que entre otras cosas, incluyó un análisis del impacto de la inmigración en el empleo. Larraín señaló que, considerando el total de población migrante que ha ingresado en los últimos años, “es indudable que ejerce una influencia sobre las remuneraciones”.

Trayectoria de tasa de interés sigue al alza

El escenario base del informe contempla seguir aumentando la tasa de interés de política monetaria (TPM) en los próximos meses, para situarse en un nivel neutral de 4% a 4,5% en la primera mitad de 2020.

El informe remarca la “gradualidad y cautela” en este proceso. Operacionalizar la gradualidad en función de las doce reuniones de política monetaria previstas sugeriría 4 alzas de tasa en 2019. No obstante, la cautela frente a cambios en la convergencia de la inflación podría llevar a adelantar o atrasar las decisiones de política monetaria respecto de la trayectoria más lineal, comentó Marcel.

En el escenario externo el riesgo está sesgado a la baja

De los elementos que podrían modificar las proyecciones del IPoM, el principal riesgo sigue siendo un deterioro abrupto de las condiciones financieras para economías emergentes. Ellas podrían derivar de lo que pase en Estados Unidos con la inflación, el alza de tasas y las perspectivas de actividad; la guerra comercial entre Estados Unidos y China, donde al menos por un tiempo el conflicto no seguría escalando luego de las reuniones de ambos países en el G20; la incertidumbre del Brexit y la situación de Italia. Además, Marcel mencionó el ajuste relevante en el precio de los activos financieros ocurridos en los últimos meses en el mundo desarrollado, que podría reflejar un cambio en los precios por riesgo, coherente con un escenario de incertidumbre que se mantiene.

En lo interno, los riesgos para la actividad y la inflación están balanceados. La economía se ha desacelerado respecto de comienzos de año y era un fenómeno anticipado, pero el informe advierte que esta desaceleración podría ser algo más persistente si el consumo no retoma el dinamismo esperado y, por otro lado, el repunte de la inversión podría extenderse en la medida en que avance la materialización de otros proyectos de mayor tamaño.