(El Mercurio) El seminario «Visión Económica Modernización Tributaria: Instrumentos para el Consenso», que se realizó ayer en la Sofofa, en conjunto con la Universidad del Desarrollo (UDD), fue el espacio en el que una vez más el gremio de los industriales insistió en la necesidad de avanzar hacia una rebaja del impuesto de primera categoría, que grava las utilidades de las empresas, en el marco del proyecto de modernización tributaria del Gobierno.

«En esta reforma que estamos conversando, es la política la que debe definir qué se incluye en el carril de corto plazo y qué se deja para más adelante. Hemos tenido 4 reformas en 5 años, esperamos que esta sea la definitiva, y para ello tenemos que discutir en forma franca y abierta la tributación de las empresas», dijo el presidente de la Sofofa, Bernardo Larraín.

El líder de los industriales reiteró que «Chile está desacoplado con respecto al resto del mundo en el impuesto a las empresas. Y eso es innegable, es un hecho objetivo, no es una discusión caprichosa del mundo empresarial, es ese impuesto el que va a la vena de las decisiones de inversión».

La cruzada de Larraín para bajar la tasa del impuesto a las empresas -que hoy se sitúa en 27%- surgió luego que el pasado 1 de junio el Presidente Sebastián Piñera informara la decisión de mantener el tributo en el nivel actual debido a «las dificultades fiscales heredadas y la envergadura y urgencia de las reformas sociales y proyectos estructurales por hacer». Ello, pese a que la rebaja del impuesto estaba contenida en el programa de gobierno.

En el mismo seminario también participó la coordinadora de modernización tributaria del Ministerio de Hacienda, la abogada Carolina Fuensalida, quien reconoció que la reducción del gravamen corporativo es un tema a analizar en el futuro. «Tal como lo ha dicho el ministro (Felipe Larraín), esperemos que estén dadas las condiciones para que durante el avance de este gobierno pueda revisarse. Efectivamente es un tema relevante», dijo.

También en el encuentro, el economista y director de empresas, Bernardo Fontaine, planteó que espera que en la discusión legislativa de la reforma tributaria se incorpore la rebaja al tributo. «Se echa de menos tocar el impuesto a las empresas, que es un impuesto al ahorro, incluso Rodrigo (Valdés) ha estado de acuerdo en eso. Ojalá que en la discusión parlamentaria uno les pueda tomar la mano a los sectores de la oposición que han reconocido que el impuesto a las empresas está muy alto e incorporarlo en la negociación que seguramente vendrá», señaló Fontaine.

El exministro de Hacienda Rodrigo Valdés, en clave política, sinceró que para lograr un eventual acuerdo tributario es necesaria la iniciativa del Gobierno y afirmó que, desde el punto de vista de la oposición, es relevante que el proyecto mantenga la recaudación y la justicia tributaria. «Alguien habló de subir a 40% (la tasa máxima de las personas), un amigo de esta casa fue el primero que lo tiró. La tasa de 35% para el impuesto al mayor ingreso es muy baja en la comparación internacional. Las tasas de los segmentos más altos de los globales complementarios en el mundo equivalente son muchísimo más altas. Esa cuestión va a volver a 40% probablemente ahora o después, sobre todo si se bajó a 35%, porque era la contraparte del sistema atribuido», sostuvo Valdés.

En el seminario el titular de Hacienda, Felipe Larraín, reiteró que la modernización impositiva resguarda los equilibrios en el corto y largo plazo. Explicó que hay espacio para seguir reduciendo la evasión mediante la implementación de la boleta electrónica.