(El Mercurio) Fue a fines de la década de 1930, cuando un grupo de empresarios del rubro manufacturero fundó la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet).

Para conmemorar este hito y los 80 años de existencia de Asimet, durante esta noche, el gremio manufacturero realizará una cena, que contará con la presencia del ministro de Hacienda, Felipe Larraín, y el de Economía, José Ramón Valente. En la instancia se plantearán los nuevos desafíos para la industria. Uno de ellos es lograr que el sector pase del 10%, que representa actualmente del PIB, a un 20% al 2040.

Para esto, el recién asumido presidente de Asimet, Dante Arrigoni, ha tomado como una de sus banderas de lucha avanzar hacia la “cuarta revolución industrial”. Pero, según plantea, el Gobierno tiene miedo de hablar de estos temas.

-¿Cómo ha visto el actuar del Gobierno en materia de los incentivos a la “cuarta revolución industrial”?

” Nosotros hemos visto una posición del Gobierno frente a la ‘cuarta revolución industrial’ un poco tibia, y yo diría con un cierto sesgo dogmático. El Presidente de la República hizo una cadena nacional presentando el proyecto de presupuesto del próximo año. Ahí habló de la ‘cuarta revolución tecnológica’. ¿Por qué revolución tecnológica y no revolución industrial? Porque es cuarta revolución industrial. Eso muestra un sesgo que tiene el Gobierno, que no quiere hablar de política industrial. (…) El Gobierno tiene miedo a hablar de política industrial, porque eso está muy asociado a políticas económicas ortodoxas, y bueno, también de consejos de ciertos sectores políticos. Pero es un error”

-¿Cuáles debiesen ser los incentivos que el Gobierno debe colocar para impulsar esta revolución industrial?

” En Europa, ese fue un tema que se desarrolló, y ellos ya encontraron la respuesta, la respuesta es sencilla. Hay que dar las condiciones para que al capital le sea atractivo invertir en tecnología. Eso significa que hay que dar las condiciones para que la inversión que hagan las empresas y las personas en la ‘cuarta revolución industrial’ sea atractiva. Significa que tenga un retorno a la inversión, mejor que las otras alternativas que puede tener el capital. El capital tiene que encontrar atractivo invertir en tecnología. ¿Y eso qué significa? Significa tasas corporativas bajas”.

-¿La guerra comercial ha afectado a la industria en Chile?

“Hay algunos efectos. Lo que pasa es que los resultados finales de esta guerra comercial también son un poco inciertos, porque también la política que tiene Estados Unidos frente a esto, que en el fondo ha gatillado este tema de la guerra comercial, no son claras hoy día”.