Guiados por un sofisticado sistema que utiliza láser, sensores angulares, odómetros y giroscopios, y en base a algoritmos patentados, los camiones y cargadores frontales automáticos de Sandvik son capaces de registrar el camino que deben seguir al interior de faenas subterráneas.

Lo anterior ha permitido que estos vehículos inteligentes hayan alcanzado cifras récord desde que comenzaron a operar. “Los cargadores automáticos de Sandvik han estado en uso por más de 20 años, con más de dos millones de horas de funcionamiento en minas subterráneas, y sin accidentes con personas”, resalta Jouni Koppanen, Senior Systems Engineer for Automation de Sandvik Mining and Rock Technology.

El principal beneficio de este sistema de flotas autónomas -agrega- es poder sacar a los operarios desde las faenas bajo tierra, que pueden ser muy peligrosas, y llevarlos a una sala de control en la superficie, mejorando así la seguridad, la comodidad y la productividad para sus clientes.

Nueva generación

glasslabyrinth_1_Hero-aLas duras condiciones en que se desarrolla la explotación minera, en ambientes de alto riesgo y en operaciones 24/7 de mucha exigencia, suponen un desafío permanente en materia tecnológica para las empresas proveedoras de maquinaria, como es el caso de Sandvik.

Por esto, en la nueva generación de cargadores frontales automáticos quisieron ir más allá y lograron automatizar también el accionamiento del balde, completando así todo el proceso de carguío. Para ello era necesario considerar aspectos clave, como los distintos tipos de minas, los tamaños de las rocas fragmentadas y la cantidad adecuada para su carga y transporte.

“Es innovador para la industria que equipos mineros sean ahora capaces de cargar el material, transportarlo y vaciarlo, todo por sí mismos (sin intervención de un operador). Somos los únicos que tenemos la función automática de carga. No fue una tarea fácil, pero lo hicimos”, destaca Jouni Koppanen.

A la vanguardia

Desde la década de los ’90, Sandvik viene trabajando en el desarrollo de soluciones innovadoras para aumentar la seguridad y mejorar la eficiencia en la minería subterránea. “Incluso antes de que en la industria automotriz se hablara de vehículos sin conductor, los cargadores y camiones automáticos de Sandvik ya trabajaban con éxito bajo tierra”, señala Koppanen.

El sistema automatizado de Sandvik permite que sus equipos aprendan la ruta más segura y eficaz la primera vez que entran en un túnel minero. Guiados por un sistema de láser, estos vehículos inteligentes configuran el mapa de las galerías y registran el camino que deben recorrer.

Algoritmos patentados de Sandvik, junto con sensores y giroscopios, aseguran que, por ejemplo, un cargador frontal autónomo que trabaja en una faena subterránea sepa dónde ir, en un ambiente donde el GPS no es una alternativa.

Cerca del cliente

glasslabyrinth_30De las más de 40.000 personas que conforman el equipo humando de Sandvik a nivel mundial, aproximadamente unas 2.600 trabajan como investigadores en alrededor de 50 centros de investigación y desarrollo que la firma tiene en diversos países. Sus ingenieros especializados en el área digital tienen como objetivo potenciar la innovación, mediante el trabajo en conjunto de sus distintas especialidades.

Al respecto, el CEO de Sandvik, Björn Rosengren, afirma que “siempre hemos trabajado cerca de nuestros clientes en el desarrollo de nuevos productos y tecnologías. De hecho, algunos de los adelantos más sofisticados de la actualidad se pueden encontrar en las distintas áreas de negocios de la compañía”.

El ejecutivo añade que a futuro ve a la digitalización como un área clave: “Nos ayudará tanto a nosotros como a nuestros clientes a ser más productivos, eficientes y sostenibles”.

A TRAVÉS DE UN LABERINTO DE CRISTAL

glasslabyrinth_28¿Qué puede ser más complejo para un cargador frontal automático que trabajar en una mina subterránea? En Sandvik quisieron someter sus equipos de última generación a una prueba de fuego… o mejor dicho de cristal.

En el astillero Arctech, en Helsinki, Finlandia, construyeron un laberinto de 30 x 58 metros, en el cual utilizaron 589 láminas de vidrio, cada una de 2,8 metros de alto por 60 centímetros de ancho.

El reto de desplazarse a través de este laberinto debía cumplirlo un cargador frontal automático de 11 metros de largo, 3 m de ancho y 3 m de alto; con un peso de 38 toneladas. Se trata del modelo Sandvik LH514, que cuenta con una capacidad de carga de 14 toneladas métricas y una velocidad de desplazamiento de 32,7 km/h cuando está cargado. Este equipo cuenta con escáneres de láser, odómetros, giroscopios y sensores angulares.

Pese a ser un material mucho más frágil que las paredes de roca de un túnel subterráneo, y gracias a la alta tecnología de navegación que posee, el cargador frontal pudo detectar las paredes de vidrio del laberinto y maniobrar sin problemas a través de sus estrechos pasillos.

Para dimensionar la complejidad de lo logrado por el equipo Sandvik LH514, el CEO Björn Rosengren se puso al volante del mismo equipo, con resultados muy distintos al de la conducción autónoma: en un par de giros y avances arrasó con buena parte del laberinto.

Para Rosengren, esta particular experiencia confirma el enfoque que tiene Sandvik en la innovación, lo que ha permitido a la empresa mantenerse a la vanguardia en tecnologías como la automatización.