(La Tercera-Pulso)  “Es un mercado afectado por esta retórica que tenemos en el mundo, pero es un mercado relativamente apretado”, sostiene respecto del cobre César Pérez-Novoa, jefe de Equity Research BTG Pactual Chile, departamento de estudios que acaba de ser elegido como mejor proveedor de research de la Región por la revista Institutional Investor, perteneciente a Euromoney Institutional Investor.

Pero en un escenario con mercados inestables y como el precio de las materias primas presionado, ¿cómo está Chile? “Va a seguir siendo un lugar receptor de capitales, cuando hay una señal positiva (en la región) este país tiende a demandar más que el resto, y el caso particular es que uno entra a este portafolio, y compra un portafolio panandino. En una mejora de las condiciones para la región, este país se va a beneficiar”, sostiene Pérez-Novoa.

Pero si bien la baja en el precio del cobre mantiene en alerta a analistas y gobierno, a juicio del analista, el precio actual no se justifica, por lo que proyecta un alza en el mediano plazo, donde países como Perú y Chile se verán beneficiados.

“Desde que en 2013 los precios empezaron a caer, las compañías dejaron de invertir en exploración. Las jurisdicciones más premiadas son Perú y Chile, donde hay un trabajo continuo, y como prueba de eso son las transacciones por proyectos, con múltiplos altos: por ejemplo, un grupo japonés pagó US$600 millones por el 20% de Quellaveco en Perú, valorizando a la compañía en US$3.000 millones. Ese precio es sólo por el yacimiento, aún no hay una operación. Eso está diciendo que hay escasez, y que encuentra valor en tales jurisdicciones”, explica.

En esa línea, sostiene que hoy hay factores cualitativos que están afectando al precio, como es el temor producido por la guerra comercial, donde el mercado financiero se ha desapalancado.

“Los inversionistas financieros vendieron contratos a futuros, en su momento estaban largos en 75.000 contratos en EEUU, eso hoy prácticamente está en cero. Desde mi punto de vista, los niveles de US$2,6 incorpora toda esta visión negativa (de guerra comercial), porque el equivalente en físico es prácticamente lo mismo que hay en las tres bodegas del mundo”.

A pesar de la posición de los inversionistas, Pérez-Novoa sostiene que “como tendencia de largo plazo, creemos en la industria del cobre”, pues es un recurso finito y porque el mundo, por políticas medioambientales, tenderá a la electrificación, lo que requiere de un conductor como el cobre. Por ello, también apunta a que dicho proceso requerirá materiales para almacenar la energía, como litio y grafeno.

A ello, se suman otras áreas, como por ejemplo el consumo, donde los alimentos, en su producción y venta, son un sector a invertir.

Pero otra de las áreas donde ven potencial es la celulosa. El analista explica que la materia prima “tiene una buena perspectivas, hemos tenido un montón de avance en proyecto de eucalipto, hemos tenido consolidación de la industria, emergió un nuevo actor de Brasil que prácticamente va a ser el 18% de la capacidad mundial”, pero el próximo crecimiento en la industria será en 2021 con la puesta en marcha de MAPA, algo que “augura un precio relativamente alto en los próximos años”.

Esto, debido a que China ha tenido problemas ambientales, prohibir el funcionamiento de fundiciones y algunas industrias que funcionaban con combustión, parando algunas papeleras.