(El Mercurio de Calama) Representantes del Distrito Norte de Codelco se reunieron ayer con el concejo municipal, para exponerles el proceso de transformación de la división Chuquicamata, que experimenta la transición de una mina a rajo a una explotación subterránea. Proceso que requerirá una serie de cambios, como la salida de 1.700 trabajadores entre 2018-2022 que figura entre lo más significativo.

Un cambio cultural

El director de Comunicaciones y Asuntos Externos del Distrito Norte, Cristian Varas, explicó que el “profundo” cambio que vive la minera no solo considera cambiar el método extractivo de rajo a subterránea, “es más amplio, es un proceso de transformación que viene con un cambio cultural, una mejora de prácticas y una serie de rediseños técnicos que tenemos que hacer para que Chuquicamata sobreviva, para que siga siendo una fuente de crecimiento y desarrollo para Calama y para Chile”.

El ejecutivo agregó que la visita al concejo, que se suma a las que han sostenido con otras autoridades provinciales y regionales, tiene por objeto “compartir la visión, los desafíos, y el estado actual del negocio de Chuquicamata y sobre todo qué es lo que se nos viene para poder trabajar en conjunto este gran proceso de transformación que implica hacer de Chuquicamata más rentable y sustentable”.

Empleabilidad

Respecto del tema más sensible de esta transformación, la empleabilidad, Varas dijo que no se considera una reducción de personal contratista y que debido a los requerimientos que exigirá la mina subterránea, se necesitarán nuevas competencias y conocimientos, en definitiva más empresas. “En materia de servicios y colaboradores no deberíamos tener un impacto a partir de esta transformación”, aseguró.

En cuanto a la dotación propia, especificó que 1.700 personas egresarán de la empresa, de los cuales hay un grupo mayor que ya están en condiciones de jubilar. Otro grupo más reducido, del orden de 300, culminan sus relación contractual y laboral como plazo fijo, a los que se suman otros grupos menores que también egresarán.

“Chuquicamata subterránea, como unidad de negocio, va a requerir 964 personas y si sumamos y restamos, al final vamos a requerir más dotación, es decir, son del orden de 260 personas que va a requerir la futura mina subterránea para que pueda operar de acuerdo a lo requerido”, dijo.

“En ese contexto, hemos venido desarrollando un plan de reconversión, se hizo un concurso abierto en la división, para que todas las personas interesadas pudieran participar y, por lo pronto, son más de 100 personas las que están en El Teniente, capacitándose en un proceso de reconversión que está en su fase final y esperamos que estén en el primer hundimiento de la subterránea”, complementó.

“Paralelamente, desarrollamos un programa de empleo junto con el municipio y la gobernación, que se llama “Yo juego de local”, donde el desafío es poder desarrollar cerca de 3 mil empleos en los próximos cinco años”, agregó el representante de la minera.

No hay mitigación

Tras la exposición de Codelco, el concejal José Mardones se mostró muy crítico del proceso de transformación de Chuquicamata, pues sostiene que éste consideró un análisis desde el punto de vista del negocio, pero no de las externalidades para la ciudad en que la minera estatal está inserta.

“Se analizó la transformación, pero no el impacto que se generará en Calama, y eso es lo que me llama mucho la atención. La transformación no está generada como parte de una visión de ciudad, no hay nada al respecto, hoy Codelco no tiene medidas de mitigación de las problemáticas en materia laboral, sobre todo hoy en que tenemos altos índices de desempleo y ellos no se hacen cargo”, señaló.

Mardones dijo que durante la cita con la minera les planteó la situación del campamento de Radomiro Tomic, donde viven alrededor de 5.400 trabajadores, que no tienen contacto con la ciudad. “Queremos saber si están dispuestos a terminar con eso, por que hoy tenemos una ciudad con un 12% de desempleo, pero el día de mañana puede ser un 20 o 25%”, emplazó.

La autoridad municipal dijo además que las medidas de mitigacion de la empresa no deben restringirse a entregar recursos, “pasan por brindar empleabilidad, cuidar el medio ambiente, a modo de ejemplo el tranque de Talabre tiene 10 veces el tamaño de Calama, tampoco hay mitigaciones con Chiu Chiu, sobre todo con la ampliación del tranque”.

“Codelco nos manifestó, además, que ellos no son los que entregan dineros, por lo tanto iremos a hablar con el Gobierno, con el Presidente Sebastián Piñera, para que nos dé una solución a las problemáticas que tendrá Calama en el futuro”, advirtió Mardones.