El Colegio de Ingenieros Forestales fue el organizador del seminario “Impacto minero y desarrollo forestal en zonas áridas: un trabajo conjunto”, desarrollado en Antofagasta, que contó con el patrocinio de Conaf y la participación de las empresas mineras Collahuasi, Zaldívar y Albemarle.

El objetivo del encuentro fue generar una instancia para dar a conocer las experiencias de investigación y desarrollo asociadas a la actividad minera en las zonas áridas y semiáridas; y cómo la vinculación entre empresa privada, sector público y universidades, permite un trabajo conjunto para avanzar en la reducción de impactos sobre los recursos vegetacionales en la zona norte.

En este contexto, el presidente nacional del Colegio de Ingenieros Forestales, Roberto Cornejo, destacó en su discurso inicial, la importancia de contar con una Política Forestal 2015-2035, que incluye a las zonas áridas y semiáridas como parte importante de los lineamientos estratégicos de largo plazo para el sector.

A su vez, el seremi de Agricultura, Gerardo Castro, indicó que en el actual contexto de cambio climático, los avances logrados en la mitigación de los impactos sobre los recursos vegetacionales en la región deben adoptarse en un futuro cercano como un marco de referencia para toda la zona centro sur del país.

Casos

Entre las experiencias dadas a conocer por el sector privado estuvieron la producción en vivero y forestación de especies como queñoa (Polylepis tarapacana) y llareta (Azorella compacta) por parte de la minera Doña Inés de Collahuasi; el monitoreo de flamencos mediante drones de la minera Albemarle y el apoyo de minera Zaldívar al Centro Agrícola del Desierto de Altura, que busca la valorización de las zonas áridas y semiáridas a través de la promoción de plantaciones agroforestales.

Por otra parte, universidades y servicios dependientes del Estado, como son la Corporación Nacional Forestal (Conaf), el Instituto Forestal (Infor) y el Ministerio del Medio Ambiente, mostraron los programas que desarrollan en las zonas áridas y semiáridas, destacando investigaciones en especies como queñoa, chañar y programas de conservación de diversas especies amenazadas en la región.