(El Mercurio) Este mes comenzó a ser discutida la reforma al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) en el Parlamento, en donde uno de los ejes de la iniciativa considera el incentivo al diálogo temprano por parte de las partes interesadas.

Sin embargo, para el presidente ejecutivo de Alianza Valor Minero, Álvaro García, la propuesta carece de institucionalidad para ser implementada. “La actual institucionalidad no va a dar abasto para hacer ese diálogo temprano. Por eso creemos que una agencia territorial es un complemento indispensable a la reforma; de lo contrario, no va a contar con las condiciones y no se evitarán los conflictos”, explica García.

La asociación público-privada que dirige el ex ministro afina detalles para presentar en septiembre el diseño de la política pública para una Institucionalidad de Diálogo Territorial (IDT) al Presidente Sebastián Piñera, luego de casi dos años de trabajo. La idea es crear una especie de agencia que dependa de algún ministerio, pero que cuente con autonomía del gobierno de turno, al estilo del funcionamiento del Consejo de la Transparencia.

Con esta propuesta se busca habilitar y facilitar el diálogo entre los actores que participan en la planificación de un proyecto, identificando primero quiénes serán los que participan, traspasando información y acercando el diálogo para que las partes lleguen a acuerdos protocolizados que durante la implementación de la iniciativa puedan ser exigibles.

“Buscamos crear instituciones que den certeza a todas las partes. Como inversionistas, que sus trámites estén a tiempo, de que se cumplan los acuerdos, y además, que los ciudadanos sepan de los proyectos que llegan a su territorio”, agrega el ejecutivo, que apunta a que se vería también favorecida la atracción de nuevas inversiones al país.

Con instituciones como esta, añade, proyectos como Dominga podrían haber visto la luz, evitando la fase de conflicto por la que ha atravesado la iniciativa, hoy judicializada en la Corte Suprema.

“En este caso, dudo que se justifique tener dos puertos (considerando que muy cerca estará el de Cruz Grande de CAP ya aprobado), uno al lado de otro en una misma zona. Si ese diálogo se hubiese hecho temprano, podría haberse llegado a la conclusión de que solo se necesitaba uno y quizás en otra locación, pero no se consideró esa posibilidad y ahí están los resultados”.

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