Según la proyección que entregó el vicepresidente ejecutivo de Cochilco, Sergio Hernández, durante la presentación de los informes “Consumo de Agua y Energía en la Minería del Cobre”, el consumo de agua de mar en esta industria aumentará en forma explosiva, hasta prácticamente alcanzar los niveles de consumo de aguas continentales.

De hecho, el consumo de agua de mar en la minería del cobre ha crecido, en promedio, del orden de un 52% desde 2010 a 2017, constata el estudio de Cochilco.

Asimismo, el representante de Cochilco, afirmó que el consumo de agua territorial se mantendrá o incluso disminuirá en términos absolutos hasta menos de 13 metros cúbicos por segundo. Ya el año pasado este item se situó en 13,26 m3/seg.

En este escenario, Hernández detalló que, por fuente de abastecimiento, un 41% del agua consumida por la minería proviene de aguas subterráneas, un 33% de aguas superficiales, un 7% son adquiridas a terceros y un 19% procede del mar, “porcentaje que prácticamente no existía hace unos años y es creciente”.

En tanto, Camila Montes, analista de Cochilco, precisó que “el consumo de agua continental -en 2017- disminuyó en comparación con 2016, siendo de 13,26 m3/seg, y en lo que respecta al agua recirculada (que corresponde a todas aquellas aguas que son devueltas al proceso una vez utilizadas) éstas representaron 38,07 m3/seg”.

Por su parte y durante su intervención, el ministro de Minería, Baldo Prokurica, destacó que “la minería es la que más esfuerzo ha hecho en la economía nacional por no afectar el medio ambiente, un tema -que es tan atractivo en la discusión política-, como es el agua”.

Consumo de energía

Durante su ponencia, Andrés González, analista de Cochilco, resaltó los factores fundamentales que pesan en el consumo de electricidad por parte de la minería del cobre, principalmente la impulsión del agua de mar y, en segundo término, la mayor propensión a producir concentrados (cambio estructural en la minería chilena del cobre), siendo la concentradora un proceso altamente intensivo en energía eléctrica. “Por lo tanto, en un país como Chile, que está produciendo una mayor cantidad de concentrados en su minería cuprífera, tenemos un mayor consumo eléctrico”, dijo.

En este contexto, indicó que la Región de Antofagasta destaca como la zona con mayor producción minera y, por ende, con mayor consumo eléctrico, considerando además la complejidad de tener escasez hídrica.

El informe de consumo de agua y energía fue elaborado en base a un censo que consideró el uso de combustible, energía y agua en proceso en 56 mineras (que produjeron cobre en 2017).