En el marco del evento Investing in LatAm Mining Cumbre, que se realizó en Santiago de Chile, uno de tópicos que concentró la atención de los asistentes es la forma como los diversos países de la región están impulsando el desarrollo minero en sus territorios.

En ese contexto, David Guerrero, presidente de la Filial Argentina de Galaxy Resources, comentó que Argentina mantiene una oportunidad relevante en el ámbito minero, debido a que está subexplorada; sumado al hecho que las mineras deben desarrollar proyectos que permitan reemplazar los actuales yacimientos.

Frente a dicho escenario, el ejecutivo destacó que “las provincias han madurado sus vínculos con las compañías mineras”, apoyando su gestión, y el desafío de generar el capital humano necesario para el desarrollo de sus operaciones.

Relacionamiento y licencia social

Al momento de planificar un proyecto minero, junto con componente geológico es importante el aspecto social y territorial de los mismos.

Es así como Flavia Milano, especialista de sociedad civil en la vicepresidencia de países del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), analizó la relevancia e impacto que posee el desarrollo de buenas prácticas de relacionamiento de las empresas con las comunidades, destacando la importancia de la licencia social con miras a la factibilidad de las iniciativas.

Vinculado a dicho aspecto, la profesional hizo hincapié en que el relacionamiento temprano es relevante para el futuro de los proyectos, sumado a la necesidad de que la ciudadanía comprenda la importancia y contribución de la minería.

Esta visión fue compartida por David Guerrero, quien expresó que tan relevante como la obtención de los permisos respectivos, es lograr la licencia social.

Por otra parte, consultada respecto a cómo sería posible impulsar la minería en provincias que presentan oposición a dicha actividad, como es el caso de Chubut y Mendoza, Flavia Milano expresó que se está impulsando desde el BID “un cambio en la narrativa”, destacando que la tecnología posibilita una minería más sustentable. A ello se suman los avances que se han logrado en materia de relacionamiento comunitario, junto con hacer hincapié en discursos como “la minería responsable es desarrollo”, señalando de paso que a veces la oposición a la minería es más ideológica que de conocimiento.