De acuerdo a una investigación encargada por la Asociación Internacional del Cobre, se reveló que el creciente número de vehículos eléctricos enchufables (PEV, por su sigla en inglés) impulsará la demanda de más de 40 millones de puertos de carga para el 2027.

Como un material crucial en la construcción y desarrollo de equipos de carga de vehículos eléctricos, se estima que, se necesitarán más de 100 mil toneladas de cobre para satisfacer la demanda sólo en los cables de carga en puertos, unidades de carga y cableado a los paneles eléctricos.

Aunque actualmente  la venta de vehículos eléctricos representa sólo el 1-2% de las ventas de autos a nivel mundial, la investigación elaborada por la consultora Navigant Research predice que la población mundial de PEV aumentará a 58 millones para 2027. Con un mayor número de automóviles viene una mayor necesidad en infraestructura de carga para éstos y los valores intrínsecos del cobre le dan un papel dominante en el mercado, explica el estudio.

“La importancia del cobre en los vehículos eléctricos es ampliamente reconocida”, dice Colin Bennett, el gerente global de Análisis de Mercado y Alcance de ICA. “Menos reconocido, sin embargo,  es que la infraestructura de carga también depende en gran medida del cobre. Esta investigación cuantifica un desarrollo interesante para el cobre en un mercado que contribuirá a un impacto positivo en la sociedad” añade el Gerente Global.

Cobre e infraestructura PEV

Desde un rango de usos potenciales, la investigación identifica tres componentes en equipos de carga en los que se utiliza cobre: la unidad de carga, el cable del cargador y el cableado a un panel eléctrico. Con una longitud estándar de 25 pies (siete metros y medio), la principal fuente de cobre en el equipo -hoy en día- es el cable de carga que incluye cuatro hilos, tres para alimentación y uno para las comunicaciones.

Los cargadores rápidos de corriente externa tienen cableado de cobre adicional en la unidad y el cable. Sin embargo, se argumenta que la fuente más grande de nueva demanda de cobre vendrá de otro lugar: del cableado al panel eléctrico.

“A medida que el rango aumenta y los vehículos eléctricos se vuelven cada vez más ominipresentes, la dinámica de aprovisionamiento de combustibles se desplazará desde los centros comerciales minoristas centralizados a un sistema ‘cargue donde yo estoy’ “, dijo la principal analista y autora de investigación, Lisa Jerram.

Asimismo, Jerram sostuvo que “en lugar de sentarse en un paseo a mitad de camino, la gente recargará durante el trabajo o cuando esté en casa. Esto provocará un gran cambio de infraestructura en las áreas públicas de estacionamiento, con ubicaciones de carga que requieren cientos de pies de cable de cobre para que estén listo para usar vehículos eléctricos”.

Sobre el tema, se presentará más información en el taller ICA y en la mesa redonda de la Conferencia Mundial del Cobre (del 9 al 11 de abril de 2018) durante la semana Cesco en Santiago de Chile.