(Diario Financiero) Más de US$ 5.000 millones es la inversión que debe realizar la norteamericana Freeport-McMoRan para impulsar la esperada expansión del único activo que tienen en Chile, la mina El Abra, donde cuenta con el 51% de la propiedad.

Por la intensidad de capital requerida, la iniciativa ha sido postergada desde hace al menos cuatro años, sin embargo, en conferencia con analistas en el marco de la entrega de resultados, el CEO y vicepresidente de la minera, Richard Adkerson, deslizó que la prometida expansión estaría cada vez más cerca.

Según explicó, la empresa estaría ajustando sus planes. “Es mucho capital, estamos haciendo estudios. No nos hemos comprometido a gastar capital, pero nos estamos preparando para ello”, en lo que se lee como un claro cambio de tendencia respecto a la anterior declaración del mismo Adkerson, cuando aseguró que el foco de las inversiones de la minera estarían en Estados Unidos.

En ese momento, las inversiones se concentraron en la faena Lone Star, ampliación de la mina Safford que tienen en Arizona. Se trató de instalaciones de procesamiento no utilizadas y subutilizadas, por lo que no necesitaron desarrollar nueva capacidad.

En la última conferencia, ante la consulta de los analistas, los directivos de la multinacional reconocieron que las mejores previsiones que existen respecto al precio del cobre, podrían motivar nuevas inversiones, ya que ven un mercado del cobre ajustado, y que la nueva oferta podría entrar recién en algunos años más.

“Tenemos una visión positiva a largo plazo del cobre. Entonces queremos aprovechar esto. Y entonces tenemos la opción de tener estos grandes proyectos para participar en el largo plazo”, aseguraron, pero advirtieron que “vamos a ser muy disciplinados a la hora de decidir cuándo seguir adelante”.

Avanza la concentradora

Dentro de los puntos centrales de un proyecto de la magnitud como la de El Abra, se encuentra la necesidad de construir un desaladora, para utilizar agua de mar, y de un concentradora para procesar los sulfuros extraídos.

Para la primera, según explicaron desde la empresa, se encuentran en conversaciones con otras mineras de la región, lo cual hace sentido, ya que próximo a la faena se encuentra la división Radomiro Tomic, de Codelco, propietario del 49% de El Abra.

Para la concentradora, la compañía informó que se trata de un equipo con 240 kt/d, dimensiones similares a la instalada en la expansión de Cerro Verde, faena que tienen en Perú.

Las conversaciones respecto a esta iniciativa ya tendrían ciertos avances. En diciembre, Francisco Costabal, VP de Desarrollo de Negocios y Administración para Sudamérica de Freeport-McMoRan, se reunió con la ministra Aurora Williams, para presentar los detalles del proyecto.

Respecto a los plazos del proyecto, se consideran entre seis y ocho años para ponerlo en marcha. En este lapso se incluyen entre tres y cuatro ejercicios para la viabilidad y para conseguir los permisos ambientales correspondientes, y un plazo similar para su construcción.

«Esperamos que la compañía haga oficial este tema»

La información respecto a la posible concreción de la expansión de la mina El Abra tomó por sorpresa a los trabajadores de la compañía.

Según explicó Robinson Paniagua, presidente del Sindicato de trabajadores de la faena, que reúne a más de 700 socios, apeló a que la empresa formalice de una vez la intención de llevar adelante la inversión por más de US$ 5.000 millones, e incluso advierte que la compañía les informó que durante 2017, no existieron utilidades.

– ¿Cómo ven este anunció de la empresa, que dice estar preparándose para una posible la expansión?

– Lo importante es saber cuándo, porque desde antes del 2015 que este proyecto estaba considerado y después, cuando cayeron los precios, se bajó. Yo espero que no sea sólo una frase para el bronce, a nosotros nos gustaría algo oficial, porque si la empresa se declara sin utilidad, da a entender que el negocio no es rentable. Queremos y esperamos que la compañía haga oficial esto y diga que el proyecto va, que aquí están las platas.

– ¿Qué consecuencias traería el no impulsar la expansión?

-Sin la expansión se reduce la vida útil del proyecto, porque con él comenzaríamos a trabajar los sulfuros, ya estamos en los mixtos, en el corto plazo podrían haber nuevos recortes de personal, que esperemos que no pase.

– Al menos las señales del mercado serían positivas…

– Con el mejor precio estamos más tranquilos, porque el cobre se mantendría alto por un tiempo, pero esto es cíclico, dependemos mucho de lo que pase en China y si eso se mantiene, bien. Eso sí, nos preocupa que en las proyecciones de Cochilco, no se incluye a El Abra, nosotros tenemos reunión con la empresa la próxima semana para conversar sobre los estados financieros y estas cosas, porque ya nos informarnos que este año la empresa no tuvo utilidad, se declaran con US$ 32 millones en pérdidas.