(Pulso) En agosto, el ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, señaló en una entrevista a La Tercera que esta administración “desgraciadamente tiene tan mala pata que el mejor crecimiento se verá con más nitidez hacia el próximo año, entonces van a decir que es obra del futuro gobierno”.

Y eso es lo que precisamente se está proyectando, ya que los pronósticos más detallados apuntan incluso a que marzo podría registrar un crecimiento de hasta 5%, con una expansión trimestral que podría llegar hasta 4%. Justamente estas cifras coincidirán con el inicio del mandato de Sebastián Piñera, otorgándole así una buena pata al Gobierno entrante.

El mejor desempeño de la economía del país ya se ha visto reflejado en las últimas cifras del crecimiento del cuarto trimestre. La actividad de octubre logró alcanzar el mayor dinamismo en lo que va del año al incrementarse 2,9%, su mayor nivel desde agosto de 2016.

Ahora bien, faltando sólo cuatro días para que comience 2018 todo pareciera apuntar a que el vuelo que está agarrando la economía en el último trimestre del año se extenderá hacia los próximos doce meses.

De acuerdo a los economistas, el impulso inicial del 2018 estará principalmente favorecido por la baja base de comparación, puesto que el primer trimestre del 2017, la economía apenas creció un 0,1% afectado por la paralización de la minera Escondida. Las proyecciones de los economistas para el primer trimestre del próximo año fluctúan entre 2,7% y 4%, con un promedio de 3,2%. De concretarse sería la expansión más alta el cuarto trimestre de 2013.

De acuerdo a Miguel Ricaurte, economista jefe de banco Itaú, la huelga en minera Escondida significó que el PIB minero “le restara 0,9 puntos porcentuales al crecimiento de la economía”. Por lo que durante la primera mitad del año “se expandiría a tasas elevadas, explicando entre 1,2 y 1,5 puntos porcentuales del crecimiento”.

Con una mirada similar, Gabriel Cestau, economista de Santander, señaló que sólo por efecto base de comparación “la minería podría crecer anualmente en torno a 15% en el primer trimestre de 2018”. Esta cifra supondría una contribución cercana a 1,5% al PIB, precisó el experto.

Según el académico de la Universidad Gabriela Mistral, Erik Haindl, la huelga de la minera Escondida restó la producción de 300 mil toneladas de cobre. De esta forma, el economista subrayó que si minería se mantiene tranquila la expansión del primer trimestre sería de 2,5%.

Sin embargo, ¿qué pasará con los otros trimestres? Según la visión de los economistas el segundo trimestre anotará un crecimiento entre 2,7% y 4,0%, mientras que el tercer trimestre se ubicaría entre 1,5% y 3,1%.

El cuarto trimestre sería el protagonista del próximo año, puesto que la mayor parte de las visiones del mercado apuntan a que el crecimiento irá de menos a más, siendo el último trimestre del 2018 el que obtenga el mejor desempeño. Los pronósticos apuntan a que alcanzaría un dinamismo ente 2,6% y 4,1%.

Para Felipe Jaque, economista jefe de Security, el último trimestre debiera ser el de mayor crecimiento. A juicio del analista esto se daría “considerando la actividad no minera para remover el efecto de las huelgas, el que se ubicaría en el rango de 4-4,5% anual, lo que anticipamos sentará las bases para un crecimiento aún mayor para 2019”.

En los últimos tres meses del 2018, la recuperación de las expectativas, el fortalecimiento del mercado laboral y tasas aún bajas, es decir, los fundamentos macroeconómicos “se mostrarán más sólidos lo que permitirá alcanzar cifras de crecimiento más cercanas al potencial”, indicó Cristóbal Gamboni, economista de banco BBVA.

Otros sectores

Pero en este escenario que se conforma cada vez más favorable para Chile, minería no será la única fuerza para la economía.

Inversión y particularmente construcción, también apoyarán al mejor desempeño. Así coincide Tomás Flores, académico de la Universidad Mayor, quien aseguró que el énfasis de la nueva administración estará “concentrado en inversión, porque ese es el motor que está detenido. Aquí se van a concentrar todos los esfuerzos y si se logra reactivar la inversión traerá consigo la reactivación de todo el sector de la construcción”.

Misma visión entregó Ricaurte quien anticipó que la recuperación de la inversión en particular por el lado de maquinaria y equipo, junto a una recuperación más tarde de construcción serán los otros sectores que liderarán la actividad en 2018. Desde Santander, aseveraron que comercio y servicios personales también serán sectores que tendrá un mayor desempeño. “El comercio continuará creciendo a una tasa relativamente alta, impulsado por el consumo y por el dinamismo esperado en la inversión en maquinaria y equipos”.

Servicios personales estará impulsado por los servicios de educación y salud, cuya participación en el gasto agregado seguirá aumentando, puntualizó Cestau. No obstante, respecto a construcción el analista afirmó que comenzará su recuperación recién durante la segunda mitad del 2018. “Las ventas de vivienda y los niveles de despachos de materiales se han estabilizado en niveles bajos, pero la superficie autorizada para obras nuevas y el empleo en el sector han seguido contrayéndose”, precisó.