(La Tercera) Las positivas señales sobre una eventual recuperación de la economía chilena en lo que viene -considerando el buen registro del Imacec de julio, las mejores expectativas del mercado y las buenas perspectivas del Banco Central en su último Ipom- sumaron un nuevo indicador.

De acuerdo con el catastro de proyectos de inversión al primer semestre de 2017, elaborado por Sofofa, por primera vez en cuatro años el reporte arrojó un incremento en la valoración de los planes de inversión, alcanzando la suma de US$ 178.394 millones, lo que implica un alza de 7,4% respecto de la medición de junio del año pasado.

En este sentido, el catastro da cuenta de 726 proyectos en sus distintas etapas, como ‘en construcción’ (176), ‘por ejecutar’ (421) y ‘potenciales’ (129), esta última categoría considerando iniciativas con una alta probabilidad de realizarse.

La buena noticia es que, de concretarse la totalidad de los proyectos de inversión catastrados, el número de empleos requeridos para su construcción y operación superaría las 400 mil contrataciones, lo que representa un crecimiento de 10% respecto de junio de 2016 y también el primer incremento desde 2013.

Minería y energía lideran plazas

Según el documento elaborado por el departamento de estudios del gremio, el sector de energía concentra buena parte de los proyectos, con un monto de US$ 69.732 millones, seguido por el de minería, con US$ 52.855 millones.

Lo anterior indica que serían justamente estos sectores los que van a requerir la mayor demanda de trabajadores para llevar a cabo sus planes de inversión. En el caso de minería, se proyecta que las plazas requeridas alcanzarían las 130.574 personas, un aumento de 45% respecto de lo registrado en junio de 2016. Las mayores solicitudes se concentran en las iniciativas en la fase de ‘construcción’ al necesitar 91.107 puestos laborales.

Mientras, el sector de energía requerirá de 122.893 trabajadores para llevar a cabo los proyectos de inversión de las empresas del sector, cifra que representa una caída de 8,5% en relación con el primer semestre del año anterior.

En tercer lugar se ubica el sector de infraestructura, que según Sofofa registraría una demanda de 51.786 trabajadores.

Mayor inversión en el norte

Por regiones, nuevamente las zonas del norte del país muestran una importante brecha respecto de las demás en cuanto a proyectos de inversión.

En esta línea, Antofagasta lideró la inversión con un valor de US$ 54.604 millones, un alza anual de 40,7%, concentrando el 30% del total de trabajadores requeridos con 119.190 nuevos puestos de trabajo. En esta región, el catastro destaca el proyecto Sulfuros Fase II de Codelco Chile, por US$ 5.400 millones, iniciativa que, de acuerdo con su Estudio de Impacto Ambiental aprobado a principios de 2016, demandará 12.100 trabajadores en fase de construcción y 2.220 en fase de operación.

Mientras, en segundo lugar se ubicó Atacama, con un valor a invertir de US$ 21.804 millones y 46.372 nuevos puestos de trabajo requeridos, donde uno de los proyectos que prevé mayor contratación de trabajadores será Santo Domingo, de la minera canadiense Capstone, con más de 5 mil plazas.

En la Región Metropolitana, en tanto, el catastro reveló proyectos por US$ 21.201 millones, los que implicarían 63.797 puestos de trabajo. En ellos destacan los proyectos Hospital Sótero del Río y Complejo Asistencial Barros Luco Trudeau, de los que se desprenden 4.900 contrataciones en el primer caso y 2.950 en el segundo, según Sofofa.

Equilibrio político y técnico

Rafael Palacios, director de políticas públicas de la Sofofa, explica que las señales positivas registradas por el indicador “se deben principalmente al movimiento experimentado por un conjunto de proyectos mineros de alto monto en inversión y dotación de trabajadores requeridos, que pasaron desde la categoría ‘detenidos’ a las de ‘potenciales’ y/o ‘por ejecutar’, así como también por una renovación en la cartera de proyectos de este sector”.

Es por esta misma razón que desde el gremio industrial, si bien reconocen la señal positiva, optan por la cautela. “Dado que el movimiento es de un único sector productivo, consideramos que no es posible hablar aún de un cambio de tendencia, pues para ello se requeriría al menos que la siguiente medición repitiera este patrón”, afirma Palacios, aunque enfatiza que “no obstante, los resultados obtenidos sí podrían marcar el punto de inflexión desde el cual se desarrolle dicho cambio de tendencia, si es que efectivamente se concretan estos proyectos de inversión”.

En este sentido, desde la Sofofa consideran esencial, para que estos proyectos se ejecuten, que se equilibren en las instituciones ‘decisionales’ de evaluación los criterios políticos con los técnicos. “Es decir, que los análisis y recomendaciones que formulen tanto el Servicio de Evaluación Ambiental como el conjunto de servicios públicos con competencia ambiental, sean debidamente ponderados por las comisiones de evaluación, la Dirección Ejecutiva y el Comité de Ministros, de modo que estas últimas resuelvan las calificaciones ambientales conforme al mérito de los respectivos procesos de evaluación”, precisa Palacios.