Con una inversión cercana a los US$40 millones, Puerto Mejillones celebrará sus 22 años de vida con el inicio de un ambicioso proyecto que abrirá nuevas posibilidades para el embarque de concentrados de cobre a los productores de la Región de Antofagasta. De esta forma, el terminal integrará a su infraestructura una estación de transferencia para contenedores volteables, los cuales transportarán la carga que será embarcada de manera limpia y eficiente hasta las bodegas de los buques.

Puerto Mejillones inició sus operaciones en 1995, como un joint venture entre Ultramar y Belfi, caracterizándose por su operación altamente mecanizada, que a lo largo de su trayectoria ha mantenido un constante crecimiento y mejoras permanentes en sus estándares operacionales, de seguridad y cuidado del medio ambiente. En la actualidad el terminal transfiere más de 5,2 millones de toneladas de carga anual a granel para la región, manteniendo los índices de accidentabilidad más bajos de toda la industria portuaria nacional.

Inicialmente enfocado en la descarga de carbón para centrales termoeléctricas, posteriormente el puerto incorporó otros productos a granel, como el ácido sulfúrico, clinker, azufre y el embarque de concentrados minerales provenientes de Bolivia.

Es así como este 2017 se cumplen diez años de experiencia en el embarque de concentrados de zinc y plomo, para lo cual el terminal tiene una infraestructura de primer nivel, contando con edificios especialmente diseñados para esta operación, lo que se traduce en una capacidad de almacenamiento de hasta 72.000 toneladas.

En otra de sus especialidades, Puerto Mejillones cuenta con once estanques para almacenar ácido sulfúrico, con una capacidad de acopio de 20.000 toneladas cada uno, convirtiéndolo en el mayor terminal de almacenamiento de este material con 220.000 toneladas de almacenaje simultáneo, además de un eficiente sistema de despacho de carga en trenes y camiones.

Expansión

Gabriel García-Huidobro, gerente general de Puerto Mejillones, comenta que la empresa resolvió impulsar esta nueva etapa, ampliando sus instalaciones, con el objetivo de entregar una plataforma innovadora y sustentable a sus clientes. Esto, ante la creciente demanda de embarque de concentrados, procedente de los futuros desarrollos mineros del Norte Grande.

“Este proyecto, que permitirá la recepción de carga a granel en contenedores volteables, apunta a potenciar la flexibilidad de Puerto Mejillones, agregando un nuevo formato de recepción de carga y aprovechando de mejor manera nuestra capacidad para ofrecer una alternativa eficiente y muy competitiva a los productores locales”, puntualiza el ejecutivo. “Al sumar la modalidad de recepción y almacenaje de contenedores volteables, podemos combinar todos los beneficios de este formato, como la seguridad, limpieza y versatilidad de su operación, junto al sistema mecanizado, compuesto por correas tubulares, que ya existe en nuestro puerto”, destaca.

La iniciativa comprende ampliar las instalaciones portuarias. En una primera etapa se contempla un nuevo patio de acopio con todas las condiciones técnicas para almacenar y manipular más de 2.000 contendedores volteables. En forma contigua, se construirá un edificio de transferencia, con dos vías de acceso para camiones porta contenedores. Al interior del recinto, dos puentes-grúa de alto tonelaje elevarán los contenedores y descargarán el mineral.

Para llevar a cabo este proyecto, el puerto cuenta con la aprobación de los permisos ambientales necesarios para la recepción, almacenamiento y embarque de concentrados de minerales, mediante el nuevo sistema de recepción de carga del terminal, que debiera estar disponible el segundo semestre de 2018. Con esto, se busca ofrecer un servicio con una mayor flexibilidad para recibir carga y habilitarlo para seguir siendo una opción muy eficiente y competitiva para nuevos usuarios de la región.

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