(El Mercurio) Las pérdidas que registró al primer trimestre Minera Escondida -la mayor faena de cobre del mundo- luego de enfrentar una extensa huelga de 44 días no fueron suficientes para arrastrar los números del resto de la industria, que se vio beneficiada por mejores precios y efectivas medidas de control de costos.

Al analizar los resultados de las 17 grandes mineras de cobre que entregan sus informes a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), estas totalizaron utilidades por un total de US$ 334 millones, cifra que es 34% superior a los US$ 249 millones en ganancias obtenidas en igual lapso de 2016.

En la industria comentan que, sin duda, el precio ayudó a las compañías. A marzo de este año el metal rojo promedió US$ 2,64 la libra, mientras que en igual periodo del año pasado apenas se ubicó en US$ 2,12.

Aunque no es lo único. Los ingresos de las faenas analizadas alcanzaron los US$ 4.421 millones, 3,6% más en doce meses, por lo que parte de las mejoras en la última línea se fundamentan en las mejoras de productividad ejecutadas por la industria.

Escondida lidera las pérdidas

Escondida, faena operada por BHP, registró las mayores pérdidas durante el período al totalizar US$ 183,6 millones. Más abajo quedaron los yacimientos de Caserones (US$ 66,6 millones) y Sierra Gorda (US$ 64,7 millones), faenas que si bien exhibieron números rojos, mejoraron su desempeño financiero respecto de marzo de 2016.

En la vereda contraria aparece Los Pelambres, la mina insignia de Antofagasta Minerals -controlada por el grupo Luksic-, que informó una ganancia de US$ 182,7 millones, creciendo 92% en un año.

Collahuasi también experimentó cifras positivas. La mina, operada por Glencore y Anglo American, ganó US$ 150,7 millones a marzo de este año, lo que equivale a un incremento de beneficios del 82,6% en los últimos doce meses.

Entre las minas que pasaron de pérdidas a utilidades figuran Anglo American Sur -cuyo principal activo es Los Bronces-, Lomas Bayas y Centinela.