(La Tercera) Los efectos de la ley de cierre de faenas mineras, que entró en vigencia en 2012, están complicando hoy a las empresas de mediana minería del país. Así lo señala el presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), Diego Hernández, quien comenta que la norma podría afectar a alrededor del 70% del sector, por las dificultades financieras derivadas del cumplimiento de las garantías exigidas por la ley.

Este será el tema principal de un seminario organizado por el gremio para hoy, donde además se espera elaborar propuestas a la autoridad que den un respiro al sector.

¿Qué balance hacen de la ley?

Si bien muchos países tienen una ley equivalente, y estamos de acuerdo que es algo que hay que implementar, esta ley significa que el valor de los planes de cierre va a ser superior a los US$11.000 millones, valor que corresponde a 87 faenas, y faltan algunas. Es un valor considerable que hay que garantizar. Las empresas grandes logran constituir garantías a un costo bastante razonable, pero las empresas medianas tienen dificultades para cumplir.

¿Qué pasará si estas empresas no pueden cumplir con la ley?

Podrían no cumplir con el plan de cierre, estar sujetas a multas y ser penalizadas. Eso significa que en el límite, una empresa que esté complicada va a tener que cerrar para cumplir con el plan de cierre, eso no tiene lógica.

Nosotros estamos proponiendo que se busquen otros mecanismos para garantizar. Se podría pensar un sistema de seguros, donde se crea un fondo, el que garantiza al Sernageomin, y cubre a la empresa que quiebre y no tenga condiciones de cumplir el plan de cierre.

Del total de la mediana minería. ¿Cuántas firmas se verían afectadas?

Diría que el 30% van a estar muy complicadas, y otro 40% le van a copar las líneas de crédito y los va a dejar muy complicados para operar.

¿Qué puntos de la ley complican a la mediana minería?

Una primera razón es que en general no tienen (las medianas mineras) reservas medidas más allá de cinco, seis años, entonces tienen que constituir las garantías en un plazo menor. Debido a esta dificultad se hizo una modificación, y en vez de usar las reservas mineras se pueden usar los recursos mineros. Eso ayudó a algunas, pero no a todas, porque no todas tienen recursos mineros muy extensos.

Como son empresas con menores espaldas financieras, en un escenario que tiene más dificultades por el precio, resulta que muchas de estas empresas al constituir estas garantías copan su línea de crédito y no tienen margen para financiar las operaciones normales.

¿Qué otros problemas ven?

Están los instrumentos de garantía. Hay varias alternativas en la ley, pero en la práctica la única posibilidad que tienen las empresas es de boletas bancarias de garantía a la vista, o carta de crédito stand-by.

Cualquiera de estos dos instrumentos, una empresa grande se lo puede conseguir a costos relativamente bajos, pero a las empresas medianas les exigen un depósito, que puede ser 70% del valor que está garantizando el banco o el 100%, para dar la boleta bancaria. Hay empresas que no tienen condiciones para hacerlo.Muchas de estas empresas medianas están, debido a esta ley, en una situación muy presionada, muy apretada.