Hacer que la innovación sea la base del desarrollo del país, aprovechando las oportunidades de sofisticación tecnológica que genera el cobre, fue una de las ideas centrales que cruzaron el foro “Una Política Minera para el Chile del Siglo XXI”, organizado por la asociación Voces Mineras y el Colegio de Ingenieros de Chile.

En ese contexto, el presidente del Directorio de Codelco, Óscar Landerretche, criticó la forma en que se ha usado el royalty, recordando que se pensó para financiar la innovación, “y entiendo que se usó en repartir bonos”, dijo. “Esa planta nunca se usó para ninguna cosa relacionada con innovación (…) se desvió completamente, se usó básicamente para la fiesta de gastos que hubo en los años del boom de los commodities”, enfatizó.

El ejecutivo planteó la necesidad de implementar un “mercado de agentes de innovación”, para que la minería pueda apalancar el desarrollo de capacidades que permitan la creación de nuevos sectores o segmentos que se interrelacionen con los rubros existentes.

“El primer ejemplo de una política minera es el diseño, creación y subsidio de agentes de innovación. Y hay que subsidiar, porque las empresas solas no lo van a hacer; lo van a tomar como RSE o como parte de sus campañas para quedar bien; o no lo van a hacer a la escala que necesita el modelo de desarrollo. Y para que no se ponga nervioso el ministro Valdés, ¿cómo se financia ese subsidio?… una idea ‘loca’, había una cosa que se llamaba el royalty…”, manifestó con cierta ironía.

En ese sentido, propuso reorientar el royalty o reforzarlo “para impulsar la creación de capacidades como estos agentes de innovación”.

Otro desafío que mencionó Landerretche es la falta de un ente responsable de políticas públicas en materia de agua. Hizo ver que tanto energía como transportes tienen sus propios Ministerios, pero que no existe algo similar para los recursos hídricos, lamentando que la falta de coordinación haya derivado en una importante pérdida de oportunidades, mayores costos y menores eficiencias en el uso del agua.

El presidente del Directorio de Codelco sugirió la creación de un modelo interconectado del agua, como sucede en el sector energético, así como la creación de un sistema de distritos hídricos.

Plataforma de desarrollo

En el mismo foro, Patricio Meller, presidente de Fundación Chile, sostuvo que para que Chile sea un país desarrollado la estrategia debiera sustentarse en un crecimiento basado en la innovación. “No se ha aprovechado el rol cuantitativo que juega Chile en la producción mundial de cobre” ni tampoco la sofisticación tecnológica que genera esta industria, afirmó el académico, planteando que para que la minería se valide ante la sociedad tiene que jugar el rol de ser plataforma de desarrollo.

Diego Hernández, vicepresidente de Sonami, destacó los tres pilares en que se afirma la minería chilena, con Codelco como empresa estatal por un lado, grandes empresas privadas, por otro, y la pequeña y mediana minería.

“En el país se supuso, por el boom, que las inversiones llegaban a Chile en forma automática. Incluso nos pusimos selectivos y a vetar proyectos por razones ambientales, particularmente en la Tercera Región (…). La primera lección es que la inversión no llega en forma automática”, advirtió el ejecutivo.

Hernández instó a revisar las condiciones para volver a atraer las inversiones, de manera que el país esté preparado para cuando vuelva el ciclo positivo.

Senadores mineros

En el evento también participaron los senadores de la Comisión de Minería y Energía de la Cámara Alta, Baldo Prokurica y Alejandro Guillier, quienes pusieron el foco en los múltiples desafíos que enfrenta el sector para su desarrollo.

Tras criticar la existencia de grupos de abogados dedicados a frenar proyectos mineros, Prokurica cuestionó lo que llamó la “locura del medio ambiente” que se refleja en sanciones que pueden paralizar operaciones. Hizo referencia al caso de Maricunga, en que se clausuró el sector de pozos de extracción de agua, lo cual habría desencadenado el despido de 1.400 personas, según informó el parlamentario.

Guillier, por su parte, instó a fortalecer una “política del cobre fino” e implementar fundiciones modernas con 99% de captura, previniendo futuros problemas que podrían afectar las exportaciones de concentrado.

Entre otros puntos, planteó la necesidad de generar cadenas de valor de la industria minera, trabajar los encadenamientos productivos como política de Estado, implementar una política de megapuertos. Y puso una alerta sobre los conflictos con países vecinos, dado que su escalamiento pone una sensación de incerteza sobre un territorio en eventual disputa, lo que a su vez puede desincentivar la inversión, advirtió.