(El Tiempo de Bogotá) Tras el fallecimiento de su fundador y presidente ejecutivo, Garry Neil Drummond, la minera estadounidense Drummond Company Inc. anunció que Mike Tracy, antiguo presidente de Minería de la firma, fue designado como el nuevo presidente ejecutivo.

Al mismo tiempo, Mike Drummond, hijo de Garry Neil Drummond, timonel de la compañía durante 50 años y quien falleció la semana pasada a los 78 años, fue designado como presidente de la junta directiva.

Antes de su muerte, Garry Drummond formuló un plan de sucesión detallado para la dirección de la empresa, que ayer fue puesto en marcha.

Tracy y la gerencia serán apoyados por una nueva junta directiva, diseñada para proporcionar dirección en temas críticos y estratégicos.

El nuevo presidente ejecutivo de Drummond tiene 43 años de experiencia en minería y más de 35 años en la empresa, en donde ha ocupado diversos cargos. Es licenciado en ingeniería de minas y realizó un MBA de la Universidad de Alabama.

Además del nombramiento de Mike Drummond como presidente de la junta, John Drummond, Dan Davidson, Tom Davidson, Mark Drummond, Beth Stukes, John Davidson, Ed Drummond y Mike Tracy también fueron nombrados miembros de dicho órgano administrativo.

El nuevo presidente ejecutivo de la minera, Mike Tracy, señaló que el equipo gerencial y un gran grupo de colaboradores leales y dedicados “estamos comprometidos a continuar con la ejecución de nuestra estrategia de crecimiento en esta nueva etapa de la empresa”.

‘Prosperidad y éxito’

Por su parte, Mike Drummond expresó su confianza en la nueva junta y en la dirección de la empresa. “Estas personas poseen una gran integridad moral, buen juicio y excelentes aptitudes. Junto con el equipo gerencial de Drummond Company, vamos a guiar a la compañía hacia una nueva era de prosperidad y éxito”, indicó.

Durante la década de los 80, Drummond evaluó diferentes alternativas de inversión en proyectos carboníferos en varios países del mundo, tanto en el mercado del Pacífico como del Atlántico.

Finalmente, en 1987, basándose en factores como el recurso humano, la geología, la tecnología, el acceso al mercado y la sostenibilidad ambiental, consideró a Colombia como la mejor opción.

Con la llegada al país obtuvo, a través de ella, los derechos para la exploración, explotación y exportación de carbón localizado en el Cesar, específicamente en el área comprendida entre los municipios de El Paso, La Jagua de Ibirico y Chiriguaná. La mina se denominó Pribbenow, también conocida como proyecto carbonífero La Loma.